España no lo ha hecho nada bien

Cuando cruzamos las distintas estadísticas mundiales sobre la incidencia de la pandemia de coronavirus, nuestro país siempre figura entre los diez que peores cifras de infección presentan

Vaya por delante que estamos ante una foto fija, la que nos presentan los datos de la OMS a 28 de junio de 2020. Es importante tenerlo en cuenta porque la evolución de la pandemia de coronavirus sigue siendo una incógnita y países como Portugal vienen registrando un alza de infecciones porcentualmente superior a las del mes de mayo. Por otra parte, en Estados Unidos, la curva de contagios, lejos de aplanarse, como en Europa, no deja de crecer –hasta llegar a los 29.000 casos del pasado 23 de junio, frente a los 4.000 de Europa en la misma fecha– y, además, nadie es capaz de prever cómo afectará la llegada del invierno austral a la virulencia del virus. Pero, en cualquier caso, las cifras están ahí y son lo suficientemente graves como para que la población española se pregunte qué hemos hecho mal y qué debemos demandar de nuestros gobernantes para que no vuelva a ocurrir. Porque España no sólo ocupa el tercer lugar en número de muertes por Covid-19 por cada 100.000 habitantes, sino que es el sexto país del mundo con más fallecimientos, y eso, dando por buenas las estadísticas del Ministerio de Sanidad que dirige Salvador Illa, ya que los datos sobre incremento de la mortalidad diaria de los que dispone el Instituto Carlos III hacen suponer que el número real de fallecidos es sensiblemente superior, en torno a 15.000 más. Asimismo, en lo que se refiere al porcentaje de infecciones registradas respecto al número de habitantes, España declara 529,7, inmediatamente detrás de Bélgica, con 544,3. Según la OMS, el país más afectado por el virus es Qatar, con 3.335,5 contagiados por cada 10.000 habitantes, pero que apenas declara 109 fallecimientos, es decir, una tasa de letalidad inferior al 4 por cien mil. Le siguen Baréin y Chile, con porcentajes de infectados sobre cien mil habitantes superiores al millar, pero, también con tasas de muertes mucho más bajas que las de España, Suecia, Bélgica, Italia y Reino Unido. Los chilenos declaran 26,8 muertos por cada 100.000 habitantes, en el mismo rango que Perú. Brasil, figura como el segundo país por fallecimientos, pero, dada su población, presenta una letalidad baja.