Vuelta a las andadas
foto-autor

La denominación «tripartito» tomó carta de naturaleza política entre nosotros para definir al Gobierno de la Generalitat presidido por Pasqual Maragall, constituido en diciembre de 2003 en el infausto Pacto del Tinell, y rubricado por el PSC, ERC e IC. Con él se cerraba una etapa de 23 años de pujolismo y se abría otra con aires nuevos, que teóricamente debía acabar con el arraigado clientelismo político convergente, responsable del moldeado de la autonomía catalana con el sello de su indiscutido líder.

Un nuevo Estatut que nadie reclamaba, y apoyado por el Gobierno socialista surgido tras el 11-M, se convirtió pronto en bandera política que dividió y enfrentó a todo el espectro político catalán y español, culminando en 2010 con una sentencia del TC utilizada como coartada para el Procés y que, de no haberse producido, hubiera impedido al Estado de derecho hacer frente al secesionismo.

Ahora, 18 años después, el PSOE vuelve a las andadas promoviendo desde La Moncloa un nuevo tripartito con los mismos partidos que entonces causaron un daño inmenso con aquel lamentable Estatut monclovita. «La cabra tira al monte» siempre, y a lo largo de la Historia la relación de socialistas, comunistas y ERC ha sido nefasta para Cataluña y toda España. Sin ir más lejos, durante la Segunda República, el golpe de Estado de 1934 que precipitó la Guerra Civil fue provocado por ellos.

Esta mesa de diálogo es la antesala de nuevas desgracias para España. La peor Historia se repite, ahora con Sánchez al frente.