La unidad como antídoto al PP y a Yolanda Díaz
El PSOE está unido y en guardia, ha cambiado las puñaladas por globos aerostáticos y fuegos artificiales
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El PSOE está unido y en guardia, y no es para menos. No solo acecha el PP de Pablo Casado que hasta el CIS le da un subidón que pone en riesgo a Pedro Sánchez, sino que agazapada se empieza a vislumbrar a Yolanda Díaz. Por eso, Valencia es una fiesta. El 40 Congreso Federal ha cambiado las puñaladas, los enfrentamientos a cara de perro, las discusiones hasta altas horas de la madrugada por globos aerostáticos, fuegos artificiales, conciertos y, sobre todo, mucha fiesta. Y para hoy está prevista una gran paella, no en vano estamos en Valencia. Es la última parada antes de emprender la siguiente prueba de fuego: las elecciones de 2023. Un paquete endiablado de autonómicas, municipales y generales, con el aperitivo -seguro- de las andaluzas y -probable- de las valencianas.

Durante la primera jornada del Congreso, la organización se esmeró en transmitir un mensaje de unidad de vuelta a la socialdemocracia, como si en algún momento se hubiera ido y Pedro Sánchez no fuera el secretario general desde 2017. Ahora dicen que entre Moncloa y Ferraz la sintonía es completa porque antes Iván Redondo lo impedía, vienen a decir, porque Redondo es el culpable de todos los males. El chivo expiatorio necesario para justificar el cambio de gobierno, todavía sin resultados, y los cambios que se van a efectuar en el partido.

El problema de estas afirmaciones está en que Sánchez era el responsable de dinamitar, si es que estaba dinamitada, esta relación entre Moncloa y Ferraz porque era el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE. Ahora se antojan momentos complicados y ha cambiado el rumbo. No quiere que le acusen de perder unas elecciones sin contar con el partido. Ahora cuenta con el partido, veremos si es capaz de ganarlas sin la presencia del hombre que le aupó tres veces a la presidencia del Gobierno a través de una moción de censura y dos elecciones.

La jornada de hoy empieza con Felipe González y José Luís Rodríguez Zapatero interviniendo en el pleno del Congreso. Es la imagen del PSOE unido aunque cabe preguntarse qué PSOE. El de 2017, el de 2016 o el de 2014. Dicen que el de 2021, que es un PSOE plagado de todos aquellos que en aquellos años tuvieron grandes responsabilidades y que dejaron al Partido Socialista en las raspas. También estarán los secretarios generales de UGT, Pepe Álvarez, y de CCOO, Unai Sordo, para lanzar un mensaje de izquierdas a la sociedad.

Por la tarde, empezará el debate de ponencias que se augura plácido y, seguramente, aburrido. Algún pequeño sobresalto se da por descontado porque no hay congreso sin algún susto. Los delegados están llegando a cuentagotas y renqueantes. Ayer la fiesta se prolongó hasta tarde y por la mañana se arrastran las consecuencias. Nadie habla de ello pero la alargada sombra de Pablo Casado y Yolanda Díaz planea entre los congresistas. También en la dirección del PSOE. También en Pedro Sánchez que oyó a Iván Redondo augurar que Yolanda Díaz sería un quebradero de cabeza para el nuevo socialismo. La encuesta que hoy publicamos así lo demuestra como lo hace el propio Centro de Investigaciones Sociológicas. Nadie creyó a Redondo cuando planteó esta cuestión hace unos meses. Tampoco lo hizo Sánchez y ahora el presidente tendrá que afrontarlo sin Redondo.