Hipocresía institucional

mi objetivo en esta columna es más restringido: poner de manifiesto la hipocresía de nuestra izquierda política respecto a esta movilización estudiantil

FOTO: Ricardo Rubio Europa Press

Isabel Díaz Ayuso fue nombrada el pasado lunes «alumna ilustre» de la Universidad Complutense de Madrid. No voy a entrar en si era merecedora o no de semejante distinción, puesto que ni siquiera la existencia de las universidades públicas me parece algo automáticamente defendible.

Sin embargo, sí querría reflexionar acerca del ambiente que rodeó semejante acto: parte de la izquierda estudiantil optó por boicotearlo mediante abucheos e insultos por cuanto, según decían, Ayuso es partidaria de desmantelar el Estado de Bienestar y, por ende, no merece ningún tipo de galardón de una institución estatal.

Tampoco voy a entrar a valorar, a este respecto, si me parece correcto que se abuchee e insulte a un político: en términos generales, creo que es totalmente sano –y exigible– para una sociedad libre que la ciudadanía fiscalice y critique a sus gobernantes; no tanto que recurran al insulto vacío contra ellos. Pero mi objetivo en esta columna es más restringido: poner de manifiesto la hipocresía de nuestra izquierda política respecto a esta movilización estudiantil.

Preguntados Irene Montero y Pablo Iglesias sobre esta cuestión, ambos justificaron y se alegraron por los abucheos contra Ayuso durante este acto oficial señalando que es así cómo se protegen los servicios públicos.

Bien, pues ahora leamos qué opinaba hace algo más de un año, durante una tertulia en RAC1, Pablo Iglesias sobre los abucheos contra Pedro Sánchez en los actos del 12 de octubre: «Lo del 12 de octubre, todo el mundo sabía que allí van los simpatizantes de la derecha y de la ultraderecha a abuchear al Gobierno; lo cual es una cosa poco elegante en un acto institucional. Pero lo que ya supera todos los límites de falta de respeto institucional es que Casado [entonces líder del PP] diga que allí lo que se expresó es el humor de la calle. Oiga usted, está alentando a los militantes de la derecha y de la ultraderecha a que vayan a insultar a un gobierno en un acto institucional. Reivindicar eso públicamente… que el jefe de la oposición reivindique que se puede abuchear en un acto institucional al Gobierno, eso sí es una falta de respeto institucional».

He ahí la ley del embudo político: la derecha no puede hacer lo que la izquierda sí puede hacer. La cuestión en la que, como digo, ni siquiera voy a entrar es si realmente alguna de las dos debería hacerlo.