Con buen humor

Algunos seguidores madridistas se han tomado con buen humor la derrota de Granada. Ayer me preguntó un fidelísimo madridista si el gol de Cristiano Ronaldo puntúa para la «Bota de Oro». Siempre es mejor sonreír que llorar. Siempre mejora la salud conservar en buen estado las dos coronarias. Ponerlas en riesgo no conduce a nada. El Madrid perdió en Granada y la derrota ya no es novedad. Menos aún en Andalucía, donde ha sido vencido por Betis, Sevilla y Málaga antes de sufrir en Los Cármenes.

Mourinho se preguntaba por el cansancio de los futbolistas. Los bajones de tensión de las segundas partes son habituales. Solamente de vez en cuando, en momentos en que la victoria se escapa, renacen las fuerzas y se vuelcan ante el marco rival. El equipo no es prodigio de fortaleza física, aunque algunos puedan disputar dos partidos seguidos sin despeinarse. Rui Faría no parece que tenga en su ordenador el sistema más idóneo para que la forma física, con las naturales curvas de la preparación, sea el más adecuado. Si, según afirmó el entrenador, en Granada estuvieron tan cansados quienes jugaron contra el Barça como quienes descansaron, el mal apunta a que tienen deficiente preparación. Que los futbolistas están cansados de Mourinho parece evidente, pero que lo estén para jugar es síntoma de mala planificación. El Madrid no responde a las expectativas de los más fieles. Un equipo de tanto valor en el mercado está obligado a mejores resultados. Y a practicar un juego acorde a su prestigio. Habitualmente se salva con los goles de Cristiano y ello no es suficiente.

Posdata. En equipo de tan escaso fútbol, ¿no cabe Kaká?