El juego de la Oca

Si Mas le solicita a Rajoy una reunión, Rajoy hace bien en sentarse con Mas. Si Rajoy piensa exactamente lo mismo que dice y se lo expone a Mas con educada contundencia, la reunión puede durar muy poco. Y si Mas es sincero y se dispone a pedir a Rajoy lo que ha anunciado, es posible que la molestia del desplazamiento no tenga ni sentido ni fundamento. Los políticos se toman muy en serio a sus colegas, por ancha que sea la franja que los separa. Un político, por definición, se considera siempre interesante y extiende generosamente la calidad y cualidad del interés a quienes trabajan en la misma cosa. Comen mucho entre ellos. Pero no se divierten. La diversión consiste en quebrar la normalidad, siempre que la quiebra no humille al contrario. Si Rajoy, cuando Mas se va a sentar, ordena a un subalterno que le quite la silla, se quebraría la normalidad y la escena sería muy divertida, pero no para Mas. Se llenaría de razón Homs en la posterior rueda de prensa denunciando la persecución a Cataluña. Para divertirse rompiendo el tedio, lo recomendable es que tanto Rajoy como Mas compartan la travesura. Me figuro la escena. Todos los medios de comunicación pendientes del encuentro. Redactores especializados en política desplazados a La Moncloa. Centenares de fotógrafos. Y en el despacho de Rajoy, el Presidente del Gobierno y el de la Generalidad de Cataluña compitiendo en el juego de la Oca para hacer tiempo. «De oca a oca y tiro porque me toca»; «¡qué suerte tienes, Mariano».

Me pregunto. Si no juegan a la Oca, ¿de qué van a hablar? Entre ellos, todo está dicho. Rajoy carece de poder para autorizar una consulta autonómica que afecta a todos los españoles, y Mas se cree capaz de convocarla y llevarla a buen fin. «Todos iguales y todos libres». Al fin reaccionan los que han llevado este suplicio tan aburrido con la buena educación del silencio. Se han terminado los tiempos de soportar más insultos y desprecios. «De oca a oca y tiro porque me toca»; «¡Ay, Arturet, que presiento por donde quieres ir!»

Un receso en el apasionante juego. «Arturet, estoy más que preocupado con los Pujol. Éramos pocos, parió la abuela, y ahora sale lo del vertedero del chico mayor de Jordi»; «Eso está controlado, Mariano. Son inventos de la prensa de ''Madrit''. Además, Mariano, yo también estoy preocupado por el asunto de Bárcenas». «De acuerdo, Arturet, pero Bárcenas lleva un año en la cárcel sin juicio, y tus Pujolets siguen haciendo de las suyas». «¿Cuanto tiempo llevamos reunidos?»; «treinta minutos»; «jugamos una partida más y terminamos. Intuyo que no quieres hablar de nuestra Consulta». «Arturet, Arturet, no me vengas otra vez con ese coñazo». «Vale, un cinco. De puente a puente y tiro porque me lleva la corriente».

«Le he repetido a Mas que jamás autorizaré esa consulta ilegal, y que el Gobierno usará de todos los medios a su alcance para impedirla». (Rajoy)

«Le he manifestado al Presidente del Gobierno de España, muy respetuosamente, que prohibir a los catalanes su derecho a decidir es como ponerle puertas al campo. Decidiremos» (Mas); «Señor Rajoy, si el señor Mas insiste en su consulta y protagoniza un hecho ilegal y delictivo, ¿admitiría el ingreso en prisión del Presidente de la Generalidad de Cataluña?» (Periodista) . «Pregúntele a la vicepresidenta del Gobierno, que es la que corta el bacalao» (Rajoy). «Señor Mas, ¿ha sido desagradable el encuentro con el Presidente del Gobierno del país vecino?» (Periodista de La Vanguardia). «Molt, molt, molt, tarararí urí, tararí urá» (Mas). «Rajoy para los pies a Mas».(Titular de la Prensa de Madrid). «Mas deja en evidencia a Rajoy. La consulta se celebrará» (Titular de la Prensa de Barcelona). Pero en el fondo, la luz de la esperanza. «Los dos dirigentes se reunirán de nuevo en septiembre para limar asperezas y alcanzar un acuerdo respecto a los últimos flecos de la negociación».

En septiembre, una nueva reunión. En el fondo, se trata de la revancha. Rajoy venció por tres a dos en el Juego de la Oca, y es obligatorio concederle al derrotado la posibilidad del empate. Ya en Barcelona, un Mas enfurecido, se lo comenta a Homs, Junqueras y Rahola en un aparte. «Los dados estaban trucados». Rajoy llama a Floriano: «Floriano, desmiente que he titubeado. Y hazlo como sólo sabes hacerlo tú. Que no quede ni un atisbo de duda».

Y éste es el resumen de la reunión al más alto nivel.