El quinto pino

Alguno o algunos no han hecho los deberes. Los resultados del último barómetro del Real Instituto Elcano publicados ayer en LA RAZÓN no dejan lugar a dudas: siete de cada diez encuestados no saben quién es el presidente de la Comisión Europea, además de reconocer que están poco o nada informados sobre asuntos europeos; casi la mitad cree que la votación de mañana para elegir al nuevo Parlamento Europeo no es importante y solo el 56 por ciento anunciaba que acudiría a las urnas. La encuesta se realizó antes de comenzar la campaña electoral, pero dudo de que ésta haya servido para cambiar las cosas, aunque sea mínimamente. Está claro que en España se «pasa» bastante de la política europea, por mucho que sepamos que en Bruselas se decide gran parte de nuestro futuro. La verdad es que no me extraña. No voy a calificar las políticas de información y divulgación de la Comisión Europea y del Parlamento Europeo, pero es evidente que, a tenor de los resultados del citado barómetro, no funcionan. Los máximos responsables de las mismas en España deberían tomar buena nota de esos datos y hacer examen de conciencia, aunque supongo que su margen de maniobra no será muy grande. En el caso del Parlamento Europeo, resulta llamativo que los que han sido eurodiputados hasta ahora no hayan decidido poner en marcha durante los últimos dos años una amplia campaña institucional de divulgación de los nuevos poderes que tienen desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, para convencer a los ciudadanos europeos de la importancia de lo que hagan mañana. Pues bien, por increíble que parezca no lo han hecho. Si ellos han «pasado» de los ciudadanos, no debería extrañarles que los ciudadanos «pasen» del Parlamento Europeo y sus manejos.