La número 22

El Barça ganó su Liga número 22 con el empate entre el Espanyol y el Real Madrid. Fue una alegría enorme para toda la afición culé. Contra viento y marea se ha conseguido el título de la regularidad en un año difícil, en el que ha pasado de todo. Desde la falta del técnico durante muchos meses por enfermedad a lesiones importantes. A pesar de todo, ya está en el currículum del Barça, que ha jugado la mayor parte del campeonato como los ángeles, hasta la recta final, a la que ha llegado cansado y con su estrella lesionada, lo que ha supuesto no superar la semifinal de «Champions» ante el Bayern de Múnich.

Ahora es el momento de las reflexiones serenas y del trabajo. El equipo tiene una base sólida, pero necesita recambios urgentes. Está demasiado basado en un jugador, Messi, el mejor del mundo, pero que si se lesiona convierte al Barça en otro equipo. La defensa pide a gritos cambios y fichajes. La delantera también habrá que retocarla. Algo hemos sacado en claro de la Copa de Europa: los dos mejores equipos españoles han sido barridos por los alemanes. Se ha demostrado que, hoy por hoy, no somos la mejor Liga del mundo porque no estamos en la final de Wembley. Tenemos a los dos mejores jugadores del mundo, pero las «Champions League» las ganan los equipos, no las individualidades.