La sangre de Europa

Cuando ahora le preguntan a Pablo Iglesias qué opina de ETA o de Venezuela, disimula entusiasmos pasados, pero los ideólogos de Podemos llevan años predicando y han dejado muchos incunables en las bibliotecas. No hay nada que añadir a lo que ellos mismos escriben. Así presentaba rebelión.org el libro: «Educación para la Ciudadanía» de Luis Alegre Zahonero: «La obra revela con datos precisos, directos y sin miramientos políticamente correctos, las principales estrategias de las mal llamadas democracias modernas para perpetuar el desequilibrio; cómo cada intento revolucionario de las sociedades para cambiar el sistema neoliberal capitalista e instaurar otros modelos más justos (comunismo y anarquismo) ha sido violentamente reducido por los mismos estados adalides de la Democracia internacional se atiende a los casos de Cuba y el cono sur latinoamericano, la URSS, la España de principios de siglo, la China maoísta, etc. Asimismo se defienden con contundencia los actuales y «vivos» intentos revolucionarios en América Latina. Los autores realizan un esfuerzo poco usual por manejar materias en principio tan densas y «adultas» del modo más accesible e incluso atractivo para cualquier adolescente medio». ¿Qué decir? En 1989 me tocó cubrir la caída del muro de Berlín y les aseguro que la gente corría de allí hacia acá, del Este al «horrible» Occidente capitalista. Del otro lado del Telón de Acero quedaban la KGB y la Stassi, los gulag, los centros de reeducación, la persecución religiosa, las migraciones forzadas, los desplazamientos de población letales para millones de personas. Esta gente vive y escribe como si nada hubiese ocurrido. Como si la sangre de Europa no se hubiese derramado con los fascismos y comunismos. Es, sencillamente, repugnante. No constituye sólo una censura de la Historia más triste del continente, es una mentira encaminada a medrar hacia el poder.