Mujeres con ideas

No es fácil combatir la prostitución cuando su ejercicio no es ilegal. Pero las administraciones, especialmente los ayuntamientos, tienen que velar porque no se ejerza en las calles, en portales, tapias de colegios y polígonos. Ana Botella presentó ayer su II Plan Contra la Explotación Sexual, en el que por primera vez se tiene en cuenta que la prostitución no es sólo cosa de mujeres, y que también el sexo masculino la ejerce y la sufre. Esto supone un avance. Y es que las chicas son guerreras. Y las menos chicas, también. Las mujeres en política suelen ser más atrevidas e imaginativas que los hombres. Un día Esperanza Aguirre lanzó que estaba dispuesta a proponer desde el PP de Madrid, que quienes quisieran ser altos cargos públicos, deberían haber cotizado antes, o lo que es lo mismo, haber trabajado, haber sido antes cocinero de la cotización que fraile del sillón. Ayer Ana Botella lanzó otra propuesta: suprimir las nuevas generaciones o las juventudes de los partidos, porque a esa edad los chicos deben estar estudiando o trabajando, labrándose un porvenir. No tengo más remedio que coincidir con ella después de haber visto cómo chavales se enrolan en un partido y se jubilan en el partido, sin haber dado un palo al agua del mundo laboral. Rápidamente han salido al paso las Juventudes Socialistas argumentando que «quienes sobran en los partidos no son los jóvenes, sino los ineptos y los corruptos». Sobran, pero especialmente algunos jóvenes que siguen cursillos acelerados de corrupción e ineptitud y terminan graduándose rápidamente, y con nota.