No soy mis notas

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

Las personas no somos nuestros resultados. Un suspenso no significa que uno sea «incapaz» o «incompetente» ya que un resultado es tan sólo información. Un examen, por más que sea el de EVAU o EBAU, no debería enfocarse como el «todo o nada». La actitud más adecuada es la de confianza en los conocimientos que uno lleva incorporados, obviamente siempre y cuando se haya estudiado durante el año escolar y los años previos. Memorizar no es lo mismo que aprender, como no es lo mismo estudiar para aprobar que estudiar para aprender: «la información es rumor hasta que está en el músculo que es cuando se convierte en conocimiento». Si hemos incorporado «conocimiento», al estar en nosotros (en PNL nos referimos a esto como «somatic syntax»), debemos permitir que emerja a la superficie lo estudiado. ¿Cómo? Yendo relajados y tranquilos al examen. Los nervios bloquean. La confianza en uno mismo relaja y hace que las ideas fluyan. A todos aquellos que se examinan estos días les recomendaría dormir bien la noche anterior. Nada de estudiar o de repasar. En su lugar, hacer algo que relaje y distraiga: jugar, practicar deporte, pasear, reí con los amigos, bailar...Asimismo, decir adiós a las ideas apestosas y a las actitudes negativas o fomentadoras de la «profecía autocumplida», tales como: «es muy difícil», «no tengo memoria», «me voy a poner nervioso y se me va a olvidar todo», «no he estudiado lo suficiente»...Es apropiado practicar la visualización creativa e imaginarse a uno mismo haciendo el examen en estado animoso y concentrado, las respuestas fluyendo y las musas inspirando. La energía hay que ponerla en fomentar un estado emocional y mental propicio para el examen y no en auto asustarse. No te examinan a ti, tan sólo comprueban algo de lo que sabes, una suerte de ITV del conocimiento o de si aprendiste lo que te han enseñado. Recuerda: no eres tus resultados. Tú eres una maravilla de la inteligencia.