Primera fumata

La Razón
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Ya tenemos fumata blanca en el Congreso o, si lo prefieren, nueva legislatura. Otra cosa, claro, es saber en qué condiciones se va a desarrollar y por cuánto tiempo, aunque las primeras negociaciones fructíferas, que son las que han dado lugar al reparto de la Mesa de Congreso, ya nos van indicando por dónde pueden ir los tiros. De momento, PP y Ciudadanos han reducido en varios centímetros el grosor de la capa de hielo que los separaba al llegar a un acuerdo que deja definitivamente en barbecho aquel otro que Rivera firmó con Sánchez, con el que se puso freno a las veleidades de Podemos pero del que los naranjas no han obtenido más que disgustos. ¿Significa eso que Ciudadanos terminará pasando por el aro y votará a favor de la investidura de Rajoy? No necesariamente, pero deja en evidencia que hay margen para la negociación, incluida la de los sillones, de la que Rivera renegaba en primera instancia.

A partir de ahora se empieza a abrir un camino plagado de obstáculos hacia la formación de un gobierno sin que haya ninguna garantía de que quede expedito antes de que acabe agosto, ni constancia del número de cadáveres que irá dejando en el camino si es que Rajoy está dispuesto a intercambiar nombres (¿y cargos?) por apoyos, que es lo que parece que ha hecho en esta ocasión para convencer a Rivera. Después llegará la parte del encaje de bolillos con la zurda para intentar repetir la jugada con el PSOE, que eso ya es cirugía mayor; y, si se consigue, que está por verse, estaremos por fin en condiciones de intentar hacer carrera de una legislatura que nace bastante delicadita de salud y con serios problemas de crecimiento, a la que se le augura una vida corta y complicada. No es el mejor de los panoramas, pero ya es algo...