Tertulias

Durante una semana hemos asistido a múltiples debates. El problema fundamental reside en que quienes polemizan, argumentan, defiende, atacan o censuran no ocupan el puesto de responsabilidad para tomar la decisión. En España, ante el silencio de los protagonistas, algunos periodistas se han visto obligados a tomar parte de la discusión diaria. Que si Isco o que si Bale, que si Costa debe ser convocado, que si Cesc no tiene que pasar pruebas médicas, que si Casillas por aquí, que si Gabi por allá, que si Del Bosque es demasiado bueno, que si debería ser más perverso... en definitiva, opiniones tan respetables como ineficaces. El técnico que trabaja toda la semana con su grupo de futbolistas sabe mejor que nadie lo que más conviene a su equipo y, en general, suele tomar las decisiones más acertadas. Son las posturas que responden al criterio de un profesional. Hace muchos años que no presenciamos un debate entre entrenadores, una conversación entre quienes tienen la sabiduría y la potestad de tomar las decisiones que corresponden a cada jornada. Sólo escuchamos conversaciones o trifulcas, en virtud de la educación de cada uno, entre periodistas que saben todos los datos numéricos.No rechazo este modelo sino, al contrario, me interesan las opiniones de muchos periodista; de otros, no. Yo noto en falta el cruce de juicios de los propios técnicos. Que jueguen Isco o Bale o los dos a la vez, que el portero sea uno u otro, que Del Bosque imponga un estilo cuartelero o dialogante, son sólo percepciones callejeras. Al fin y al cabo, el fútbol es debate pero cuanto más sepan quienes opinan, mejor. Necesitamos más sabiduría, más conocimiento, más voces autorizadas.