Tribuna

Ecuador, actualidad y belleza

Mis amigos de varios partidos concurrentes me dicen que procuran no salir demasiado de sus domicilios, lo que da sensación de la inseguridad real existente

Cuando hace ya días nos llegaban noticias de muertes violentas de políticos en plena campaña presidencial en Ecuador y otras relacionadas con un aumento desmedido de la criminalidad, del narcotráfico y del poder de las maras de la droga en este país hermano, casi no podía dar crédito al que conocí hace unos pocos años en varias ocasiones, por razones académicas y profesionales.

No se deben hacer afirmaciones comparativas, ni apodícticas, pero puedo decir que, si hay en el mundo un país digno de conocer por su variedad, por su belleza y por la sorpresa que nos depara ese es Ecuador, sin desmerecer otros muchos. Desde las alturas andinas de Quito, la capital de la antigua Real Audiencia de Quito dependiente primero del Virreinato del Perú y luego del de Nueva Granada, a la Amazonía ecuatoriana con grupos humanos aislados hoy para su preservación y seguridad, el trópico de Guayaquil con sus iguanas en la costa, las darwinianas Islas Galápagos en el Pacífico con especies preservadas en ellas hasta la conservada Cuenca, omitiendo múltiples maravillas con perdón.

El paseo desde Jujuy hasta el Convento de San Francisco quiteño en la plaza del mismo nombre, con la verdadera fiesta del barroco allí presente frente al moderno Guayasamín, o el museo del oro y la aurífera Iglesia de Jesús, son tesoros que no desmerecen en absoluto los otros artísticos, arqueológicos y de todo orden del resto del país. Esa tranquilidad de las tiendas de artistas junto a los restos incaicos aún visibles de la capital del norte del Tihuantinsuyo, la segunda capital del imperio después de Cuzco o Cusco, con mejor pronunciación del quechua sureño, ha cambiado en unos pocos años. La inseguridad, la droga y las mafias se han venido a hacer con cotas de poder inimaginables en ese anterior y cercano tiempo, aumentando la criminalidad violenta de forma desmesurada.

En la actualidad, pasada la primera vuelta de las elecciones a la Presidencia, hay que esperar hasta el 15 de octubre para ver quién será el próximo Presidente de la República, no siendo clara la solución en estos momentos de tal manera que los casi 13,5 millones de ecuatorianos deben esperar para ello a dicha fecha próxima. Mientras tanto, los motines en las prisiones, la explosión de coches bomba y el aumento de la protección policial de los políticos ecuatorianos son circunstancias actuales de la realidad ecuatoriana, por desgracia, aunque parece que se va enderezando la situación merced a medidas enérgicas de la ciudadanía ecuatoriana y de las autoridades actuales. Mis amigos de varios partidos concurrentes me dicen que procuran no salir demasiado de sus domicilios, lo que da sensación de la inseguridad real existente.

Pero, volviendo a lo que es y lo que significa un país tan actual y hermoso, no nos queda más remedio que tratar algunos retazos de su historia y de las relaciones actuales con España donde los ecuatorianos han encontrado, en número elevado, un nuevo asentamiento para sus vidas y futuro, sin olvidar su patria. Añadiendo algo al barroco quiteño, se puede indicar que, en lo pictórico, en la arquitectura o los denominados obrajes, en la escultura y en la música nadie puede desconocer la calidad de dicho período histórico, siendo prototípico y no habitual el resultado y la calidad elevada de tales trabajos plurales. Los paneles o láminas de oro de 23 kilates, que cubren la integridad de las paredes de la Iglesia de Jesús en Quito, son inigualables y es uno de los productos más significados del barroco quiteño.

De las relaciones hispano-ecuatorianas conviene recordar que, en materia de cooperación y asistencia judicial y policial se han suscrito sendos convenios en los años 2017, sobre asistencia judicial en materia penal, y 2018, sobre cooperación policial para la seguridad y lucha contra la delincuencia organizada transnacional. Del primero de ellos podemos resaltar, de manera sumaria, que ambos Estados se comprometen a prestarse la asistencia judicial más amplia posible para la prevención, investigación, persecución y enjuiciamiento de los delitos y en cualquier actuación en el marco de procedimientos del orden penal, siendo tal compromiso muy general y amplio, como se ve. Además, en particular, se detalla que la colaboración tiene lugar aunque el delito no esté castigado en uno de los dos Estados, facilitándose la comunicación para la ayuda ya que se iniciará inmediatamente el cumplimiento de la solicitud de asistencia judicial al recibirla por medios tales como el fax, correo electrónico u otro similar, siempre y cuando haya compromiso de transmitir el original del documento a la mayor brevedad. La cooperación policial tiene lugar con la finalidad de establecer los mecanismos y protocolos idóneos que faciliten el intercambio de información en materia de inteligencia policial, investigación y lucha contra la delincuencia organizada transnacional, en el marco del respeto a la legislación interna de cada uno de los países parte.