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A pesar del...

Efectos del infierno fiscal

El infierno fiscal puede tener efectos positivos, porque con esas actitudes y argumentos en su defensa, sus partidarios posiblemente no prevalecerán

Los socialistas se han dado cuenta de algo que ya comprobó Rajoy en su día, a saber, que si se cruje a la gente con impuestos, igual la gente deja de votarte. Por lo tanto, hay que hacer propaganda, y nadie miente con más osadía y descaro que la izquierda. Véase la campaña progubernamental que utiliza la palabrita de Díaz Ayuso: libertad. Pero de eso nos ocuparemos otro día. Ahora veamos la reacción del progresismo ante la cuestión fiscal, porque quizá se han equivocado.

Leí en El País: «El Gobierno se ha hartado de las acusaciones que el PP lanza un día sí y otro también de que el presidente, Pedro Sánchez, ha convertido España en un infierno fiscal». Léase: están aterrados porque la derecha esgrime la bandera de la menor fiscalidad, y obtiene réditos electorales. Los del PP machacan con la fiscalidad, y eso es «una provocación (!) a la que ahora el Ejecutivo contesta con la misma moneda. Acusa a los populares de haber elevado la fiscalidad muchas más veces».

Este argumento del «y tú más», engañosamente eficaz, en realidad es pueril, porque no aborda el centro de la cuestión, que es el rechazo del pueblo al saqueo, y admite que la izquierda también sablea.

Delicioso, Xavier Vidal-Folch intenta echar una mano a Sánchez, pero sospecho que se la echa al cuello. Tras hablar de «milagro español», arremete contra el Instituto Juan de Mariana y su excelente «impuestómetro», acusándolo de «ultraliberal» –jamás utilizan los progres el prefijo «ultra» para nada que tenga que ver con la izquierda, son como niños. A continuación, alega que la presión fiscal que denuncia la oposición está inflada, porque las revisiones catastrales o las cotizaciones sociales no son impuestos. Como si la gente no supiera que la esencia de la fiscalidad, que es la coacción, es compartida por los pagos a la Seguridad Social y los tributos ligados al valor de la propiedad.

Por fin, dos perlas más de don Xavier. Asegura que «España tiene aún una asignatura pendiente: acercarse a la media europea», o sea, subir más impuestos, precisamente cuando los europeos están hartos de ellos. Y, ¿cómo cree usted que Vidal-Folch califica la hostilidad contra los hachazos? Así: «enfermiza obsesión impositiva». De ahí que el infierno fiscal puede tener efectos positivos, porque con esas actitudes y argumentos en su defensa, sus partidarios posiblemente no prevalecerán.