Opinión

Tal para cual

Espectáculo lamentable y vergonzoso el protagonizado por Sánchez y Milei, con la colaboración especial de Óscar Puente como instigador principal

Espectáculo lamentable y vergonzoso el protagonizado por Sánchez y Milei, con la colaboración especial de Óscar Puente como instigador principal, y que ha provocado una crisis política y diplomática de imprevisibles consecuencias entre España y Argentina. Hasta ahora el único interés realmente dañado es precisamente el que el gobierno tiene el deber de preservar por encima de todo y que es el interés general de España y los españoles.

Tras la intensa «reflexión» en la que Sánchez concluyó que había decidido seguir en La Moncloa para trabajar por la «regeneración democrática y la convivencia», y en inmediata coherencia con su tan reflexionada decisión, –para acabar con el lodazal político–, lo primero que hizo su portavoz oficioso Óscar Puente fue llamar «drogadicto» nada menos que al presidente de la República Argentina. Y ahí comenzó todo lo demás, al no haber disculpas, ni petición de perdón ni nada parecido, sino todo lo contrario, desde las filas sanchistas. Fue el «regenerador» sanchismo el que tiró la primera piedra que en este caso no fue una pequeña piedrecita sino un auténtico pedrusco el que impactó en la cara de un personaje que no tiene precisamente pelos en la lengua, como Javier Milei –que le tiene ganas a Sánchez–, genuino representante de lo que éste califica como la «ultraderecha mundial» y ante la que ofrece su persona (y sus opiniones), como el único y auténtico valladar.

La primera ministra italiana Georgia Meloni y el primer ministro húngaro Viktor Orban, se encuentran en dicha clasificación compartiendo pódium a la espera de si Marine Le Pen les acompaña pronto desde Francia. Ello sin olvidar que en noviembre Donald Trump puede derrotar al ya mayor Joe Biden y encabezar ese ranking. Estamos hablando pues de países que tienen en común ser referentes del mundo occidental, que hoy está reaccionando de manera frontal a políticas que entienden amenazan la convivencia, progreso y estabilidad de sus respectivas sociedades en mayor o menor medida.

Es el principio de la «acción y reacción» de la Física aplicado a la política, cuando la gente considera que sus vidas o sus bienes están amenazados por políticos que tienen en común ser de izquierdas y considerarse «progresistas» y que arruinan a los países donde aplican sus políticas. La política migratoria en Europa está siendo un ejemplo paradigmático de ello en las elecciones, al ocasionar problemas de creciente inseguridad en la calle y criminalidad organizada, entre otros. En Argentina, Milei es un antídoto radical frente al populismo peronista del kirchnerismo que ha arruinado el país. Y Sánchez está generando un clima de radicalización en España.