Opinión

«Tres jueves hay en el año que relumbran más que el sol...»

Hoy, Jueves Santo, comienza el Triduo Sacro que culmina el Domingo de Resurrección, día que marca un antes y un después en la Historia de la Humanidad

Hoy, Jueves Santo, comienza el Triduo Sacro que culmina el Domingo de Resurrección, día que marca un antes y un después en la Historia de la Humanidad. La Iglesia Católica conmemora hoy el primer Jueves Santo vivido en Jerusalén la víspera de la muerte en la Cruz de Jesucristo, Hijo Unigénito del Padre Eterno. Ese hecho se conmemora mañana como Viernes Santo, mientras que el Jueves se recuerda la Ultima Cena, celebrada por Él con sus 12 discípulos en el Cenáculo, un día antes la Pascua Judía del Sabbat, y que con la Resurrección del Señor la madrugada del Domingo será la nueva Pascua cristiana. Pero la fiesta litúrgica de hoy contiene un significado más profundo e importante que el desarrollo de una mera «última cena», puesto que en ella Jesucristo instituyó el sacramento de la Eucaristía, en el que bajo las especies del pan y del vino, Él se encuentra auténtica y realmente presente con Su «Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad». Es la conocida como Transubstanciación que se realiza en el momento de la Consagración en la Misa. Ese magno milagro es considerado como el «Misterio de la Fe» para los católicos. Para ello la santa misa y la consagración deben ser celebradas por un ministro de la Iglesia del Orden sacerdotal. Ese es el motivo por el que en esa última cena de aquel Jueves Santo, Jesucristo instituyó el Orden Sagrado, porque sin él, no hay Eucaristía. El Concilio Ecuménico Vaticano II en su Constitución dogmática sobre la Iglesia, «Lumen gentium» (Luz de los gentiles), declara que la Eucaristía es «la fuente y cumbre de toda la vida cristiana», habiéndole dedicado los últimos Papas, San Pablo VI, San Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco importantes textos magisteriales. Es entendible que con la institución de tan extraordinario Sacramento y Orden, estrechamente vinculados entre sí en la liturgia católica, el Jueves sea considerado como un día dedicado especialmente a la adoración eucarística. Algo parecido a como el Sábado se dedica con carácter general a recordar a la Virgen María, sin perjuicio todo ello de ser considerado el Domingo como el «Día del Señor». En las procesiones de estos días en tantas localidades españolas, los Pasos de la diferentes Cofradías y Hermandades evocan estos hechos de la Pasión, en una auténtica catequesis popular que evoca las hondas raíces cristianas y católicas constitutivas de nuestra identidad nacional. Hoy es el primero de esos tres Jueves del cancionero popular: «Tres jueves hay en el año que relumbran más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión».