El Papa estudia ir a Cuba para acelerar el acercamiento con EE UU

El Papa Francisco, saluda a los fieles en la Plaza de San Pedro
El Papa Francisco, saluda a los fieles en la Plaza de San Pedro

El Papa Francisco quiere seguir mediando entre Estados Unidos y Cuba para que terminen de enterrar las más de cinco décadas de enfrentamiento mutuo. Después de jugar un papel protagonista en las negociaciones que llevaron al histórico anuncio del pasado diciembre, en el que Washington y La Habana se comprometieron a dejar atrás el pasado y comenzar una nueva etapa en sus relaciones poniendo fin al embargo, el Pontífice espera dar un empujón definitivo al proceso viajando a Cuba.

Lo haría incluyendo una etapa cubana en la visita que tiene previsto realizar a Estados Unidos, donde se le espera del 22 al 27 de septiembre. Después de que el diario estadounidense «The Wall Street Journal» adelantara la intención de Francisco de desplazarse a Cuba, la Santa Sede confirmó ayer que está hablando con las autoridades de la isla, aunque no confirmó el viaje.

Preguntado por los periodistas, el portavoz vaticano, el jesuita Federico Lombardi, reconoció que Jorge Mario Bergoglio «ha considerado» esta idea. Añadió que los contactos con el Gobierno de La Habana para preparar la eventual visita «están todavía en una fase tan inicial que no se puede hablar en estos momentos de dicha etapa como de una decisión ya tomada o un proyecto operativo». Según las fuentes citadas por el diario estadounidense, Francisco aún no ha decidido si irá a Cuba al principio o al final de sin viaje a Estados Unidos.

En la principal potencia del mundo, que esta semana sacó a Cuba de la lista de países que patrocinan el terrorismo, el Papa participará en el Encuentro Mundial de las Familias convocado en Filadelfia. Realizará un discurso en el Congreso de Estados Unidos en Washington, siendo el primer obispo de Roma al que se concede este honor, y mantendrá una audiencia en la Casa Blanca por el presidente, Barack Obama. Francisco le devolverá así la visita que Obama le hizo en marzo del año pasado.

Entonces los dos departieron sobre la situación de Cuba, ofreciéndose el Pontífice para mediar en el conflicto y pidiéndole que acabara con el embargo. Pasajes de aquella conversación los reveló en una entrevista con «Vida Nueva» el cardenal Jaime Ortega Alamino, arzobispo de La Habana: «Francisco le dijo una frase de gran importancia: ‘‘Mire, ésto no es sólo un bien para el pueblo de Cuba, que ha sufrido mucho, sino para su gobierno y para su persona, para la política de su país con América Latina. Su política pasa por América Latina”». La primera etapa del viaje a EE UU será Nueva York, donde el Papa visitará la sede de Naciones Unidas, que celebra el 70 aniversario de su creación. Será recibido por el secretario general, Ban Ki-moon, y participará en la asamblea general con una intervención que ya levanta una gran expectación. De hecho, el mes pasado el secretario general mostró su deseo de que el Papa convenza a la comunidad internacional para que «duplique los esfuerzos» a la hora de alcanzar la «justicia social, la tolerancia y la comprensión recíproca».