El secretario personal del Papa, portada de «Vanity Fair» en Italia

«Ser guapo no es pecado». Con este titular, Georg Gänswein, secretario personal del Papa, se asoma a la portada de la edición italiana de la revista «Vanity Fair» de esta semana. Diez días después de ser ordenado arzobispo por Benedicto XVI, la publicación le dedica una semblanza al conocido como «George Clooney del Vaticano». El texto recuerda algunos detalles de juventud del nuevo prefecto de la Casa Pontificia, como que le gustaba llevar el pelo largo y que escuchaba a Cat Stevens, Pink Floyd y los Beatles. Gänswein, a quien su reciente ascenso y su cercanía al Pontífice le han convertido en uno de los protagonistas del engranaje vaticano, es, a diferencia de Ratzinger, un enamorado del deporte. El texto de «Vanity Fair» recupera declaraciones de entrevistas del secretario personal del Papa en las que reconoce que recibe alguna carta de amor y cuenta que no son ciertos los rumores de que tuvo novia antes de entrar en el seminario. Sobre su belleza, dice que «no hay que quedarse en el aspecto exterior, sino tomar conciencia de lo que hay debajo del envoltorio», aunque reconoce que los piropos le halagan. «No es pecado», afirma, añadiendo que no le importa que la Prensa hable de ello, pues así se «rompen determinados clichés sobre los curas».