Coronavirus

Un fármaco para gatos, otra forma de acabar con el coronavirus

Los científicos negocias con las autoridades sanitarias de para poner en marcha un ensayo clínico en humanos

Abandono animal durante la pandemia del Covid-19
El 112 atiende casi 20.000 llamadas sobre animales abandonadosJesús HellínEuropa Press

Un medicamento utilizado para tratar una enfermedad infecciosa en gatos ha logrado detener el proceso de reproducción del coronavirus. El hallazgo se ha producido dos semanas después de que el fabricante del fármaco solicitara a las autoridades norteamericanas la aprobación de emergencia para comenzar los ensayos clínicos en humanos.

En un artículo publicado en bioRxiv el domingo, los investigadores dirigidos por el profesor Zhang Shuyang de la Academia China de Ciencias Médicas dijeron que los experimentos de laboratorio y los modelos realizados por ordenador sugirieron que el medicamento llamado GC376 era “un producto relativamente efectivo y un seguro candidato a fármaco”.

El experimento ha comprobado cómo el fármaco se une a una enzima del coronavirus, llamada Mpro, descompone las proteínas grandes en aminoácidos y le impide reproducirse.

Los científicos chinos descubrieron que el medicamento podría entrar fácilmente en las células infectadas y detener la reproducción del virus. Además, sólo fue necesaria una dosis muy baja para lograr una eficacia máxima, “mostrando un excelente perfil de seguridad”, dijeron los investigadores.

GC376 fue desarrollado por Anivive Lifesciences, una compañía de biotecnología con sede en Long Beach, California, y se ha utilizado para tratar a los gatos que sufren peritonitis infecciosa, una enfermedad fetal causada por un coronavirus que no infecta a los humanos. Anivive están en conversaciones con la Agencia del Medicamento norteamericana para poner en marcha un ensayo clínico, según explicó el fundador de la compañía Dylan Balsz.

En el zoológico del Bronx en Nueva York, cinco tigres y tres leones desarrollaron síntomas, incluida una tos, y dieron positivo en coronavirus. Un estudio realizado en abril por el profesor Chen Hualan, en el Harbin Veterinary Research Institute, descubrió que el Covid-19 fue especialmente malo para los gatos. Se replicaba mal en perros, cerdos, pollos y patos, pero prosperaba en las vías respiratorias y los intestinos de los gatos.

Los científicos chinos advirtieron en un artículo publicado en la revista Science que los gatos podrían haber sido un reservorio oculto o un huésped intermedio responsable de la transmisión de la enfermedad a los humanos.

Guo Xiaofeng, profesor de veterinaria de la Universidad de Agricultura del Sur de China en Guangzhou, aclaró que algunas enfermedades infectaban tanto a humanos como a animales, y sus tratamientos médicos podrían ser similares. El virus de la rabia, por ejemplo, podría saltar de perros a humanos a través de una mordedura, y las vacunas contra la rabia para perros y humanos eran técnicamente idénticas.

“La diferencia, si la hay, puede ser la calidad”, dijo Guo. “Si una droga funciona en gatos, hay una esperanza razonable de que también funcione en humanos. Pero no hay garantía. Los humanos son probablemente más sofisticados que los gatos”.