¿Y si nos quedamos sin «nueva normalidad»?

El temor a una segunda oleada aumenta después de los repuntes de casos en diferentes partes del planeta como los registrados en Alemania y China. Los expertos recomiendan no cambiar de hábitos, porque el rebrote puede llegar antes del otoño

Varios jóvenes disfrutan de una puesta de sol en Palma de Mallorca
Varios jóvenes disfrutan de una puesta de sol en Palma de MallorcaJoan MateuAP

¿Y si volviera todo a empezar? Ese temor se hace cada día más latente con los rebrotes que se están produciendo en diferentes partes del planeta. Si el lunes se disparaban las alertas en Pekín tras detectarse más de 100 nuevos casos de coronavirus relacionados con una tabla de cortar salmón en un mercado, ayer se desataban las alarmas después de que en Alemania se registrara un brote con al menos 650 contagiados entre los empleados de la empresa cárnica Tönnies, que por el momento ha hecho 983 tests a su plantilla. No son los únicos casos. Ucrania anunciaba también ayer que prolongaba la cuarentena hasta el 31 de julio por el rebrote, y Brasil observaba el martes un récord diario de casos: 34.918 contagiados en 24 horas. A su vez, México, India e Irán registran un importante aumento de contagiados y países como Nueva Zelanda decían adiós a estar días sin detectar ningún caso.

Malos presagios cuando nos encaminamos hacia la «nueva normalidad». En España la preocupación es por partida doble, ya que al aumento de casos se suma que en cuestión de días se abren las puertas al turismo, aunque ya hay alemanes en Baleares. Margarita del Val, doctora en bioquímica y viróloga del CSIC, asegura que hoy hay más virus en el ambiente que antes del periodo de confinamiento. Teme por la llegada de turistas y avanza que si se relajan las medidas de prevención podría haber una segunda oleada de Covid-19 antes de otoño: «El cuándo depende de nosotros, puede ser en junio, en julio, en agosto o septiembre, no pensemos que por el calor no va a llegar hasta otoño». El SARS-CoV-2 se está tratando como un virus estacional, como la gripe que se propaga más en invierno, pero «no tenemos tanta inmunidad frente al nuevo coronavirus, por lo que lo que prima no es la estación del año, sino cuánta población es inmune. Lo que sí ayuda es que estamos más al aire libre y eso hace más difícil que se transmita, pero el virus no se ha ido».

Repunte de casos por covid-19
Repunte de casos por covid-19Teresa Gallardo

Coincide con ella el epidemiólogo y catedrático de Salud Pública de la UAM, Fernando Rodríguez-Artalejo: «La estacionalidad de los virus se debe a que estamos más al aire libre, no tanto al calor, prueba de ello son los casos de Guayaquil en su primera oleada, la segunda de Irán, donde hace mucho calor, o India. No hay que confiar tanto en el verano», añade este experto, que recomienda «evitar las fiestas en sitios cerrados y mejor optar por comer en una terraza que en el interior de un local».

Continuará expandiéndose

Podemos sufrir el primer rebrote en cuanto nos confiemos y cambiemos los hábitos. «El factor de la luz influye algo, el calor inactiva un poco más el virus, pero lo importante es cómo nos comportemos. Antes, el 100% de la población española era vulnerable. Hoy lo es el 95%, por lo que si no nos autoimponemos medidas, el virus continuará expandiéndose», incide Del Val. Hay ejemplos de otros virus que la dan la razón. Así, en 2009, cuando la pandemia de la gripe A sacudió a España, «la primera oleada en Madrid empezó en julio, mes en el que se multiplicaron los casos, y terminó en agosto. No se pudo poner ninguna limitación porque había ya mucha gente infectada de forma benigna por todo el mundo, y la población tenía una cierta inmunidad a otras gripes antiguas», pero éste no es el caso actual. Además, «se dio en niños y universitarios de 15 a 20 años. La segunda oleada se inició a finales de septiembre y principios de octubre». En el caso de la mal llamada gripe española sucedió igual. «En 1918 la ola vino en mayo, junio, julio y volvió en agosto, septiembre y octubre, dependiendo de los países. El calor atenúa los virus, pero no los evita si hay mucha gente susceptible. Y este es más letal y hay más personas vulnerables. El único virus parecido fue el SARS y nunca llegó aquí», recuerda la viróloga.

Y es que cuando el coronavirus no se topa con ninguna «puerta» bloqueada tiene un ratio de contagio de 2,5-3. Es decir, «cada infectado contagia a 2,5-3 en cinco a siete días. De modo que cada semana una persona infecta a 3, luego 9, 27, 81... Si dejamos libertad total, se iría de control». Y ése es el temor. Del Val estima que «hoy hay más brotes que cuando se decretó el Estado de Alarma. Es difícil saber cuántos casos activos hay porque desde hace semanas no se dan. En mayo había 10 veces más casos activos que cuando empezó el Estado de Alarma». Así, según el estudio de seroprevalencia del ISCIII, en España hay «ahora 2,5 millones de personas con anticuerpos, de ellas infectados recientes de las últimas dos semanas, unas 340.000, y 120.000 en los últimos cinco días. Lo que refleja que hoy en España existe más virus en circulación que cuando se decretó, cuando se estimaba en 57.000. Siendo conservadora, quizá ahora estemos con el mismo nivel de contagios que cuando se decretó el Estado de Alarma, si no más. Y si estamos igual y lo hacemos bien nos mantendremos como ahora, si no, en dos semanas estaremos igual que cuando se consideró esencial decretarlo».

Rodríguez-Artalejo es más optimista: «No hay más casos –notificados– que antes del Estado de Alarma. El temor a una segunda ola es lógico, pero no esperamos que sea tan grande como la anterior porque se ha mejorado el sistema de detección, hay un mayor control en residencias y ha aumentado la capacidad de tener agudos e intensivos en los hospitales», aunque el sindicato Satse denuncia que en 38 provincias no hay suficientes camas de UCI. Se debe estar alertas porque un brote «puede convertirse en una oleada en nada», recuerda Del Val, que pone de ejemplo lo sucedido en Irán, país este último donde «se han permitido reuniones en mezquitas y ahora están sufriendo una segunda oleada. Podemos tenerla este mes, en julio, agosto... si no se evitan las aglomeraciones. Por ello es importante recordar a las empresas que sigan fomentando el teletrabajo», añade la viróloga.