Así deben usar los auriculares los niños para evitar problemas de audición

Uno de cada cinco adolescente entre 12 y 19 años padece perdida audición debido a un uso excesivo de estos dispositivos

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 50% de la población entre 12 y 35 años de edad está en riesgo de padecer pérdida de audición debido a su exposición al ruido, una situación que suele darse en contextos recreativos como puede ser el uso de auriculares para escuchar música a un volumen elevado durante un tiempo prolongado.

Y los datos resultan preocupantes, ya que uno de cada cinco adolescente entre 12 y 19 años padece perdida audición debido a un uso excesivo de estos dispositivos, según datos de GAES. Además, advierte que este problema puede agravarse si se tiene en cuenta que muchos niños y adolescentes deberán combinar las clases presenciales con la enseñanza virtual durante este nuevo curso. “De la misma forma que los adultos hemos tenido reuniones desde casa en las que utilizábamos los auriculares para seguir la conversación con nuestros compañeros de trabajo, los auriculares van a convertirse a partir de ahora en un objeto más de la lista de material escolar para nuestros hijos”, afirma el doctor en otorrinolaringología Juan Royo.

Consejos para una buena salud auditiva

En este sentido, GAES una marca Amplifon proporciona diversos consejos para favorecer la salud auditiva de los más pequeños de la casa:

-Uso adecuado de los auriculares: Ante todo, lo más importante es saber que aspectos como el volumen, el tiempo de utilización y el tipo de auriculares son lo primero que se debe tener en cuenta a la hora de usar estos dispositivos. Y es que el empleo de estos de modo erróneo puede llegar a alterar la capacidad de aprendizaje, de memoria y de retención y derivar, en consecuencia, en una situación de aislamiento social. En lo que se refiere al volumen, por ejemplo, muchos auriculares pueden llegar a un máximo que oscila entre los 75 y los 146 decibelios (db), cuando el umbral del dolor inducido por ruido se sitúa en los 120 dB – que traducido al ruido de una actividad cotidiana se correspondería con un concierto de rock-.

Para incentivar un uso correcto de estos dispositivos se puede poner en práctica la regla recomendada por la OMS del 60/60, es decir, escuchar el sonido al 60% del volumen máximo y durante no más de 60 minutos al día.

-Tipo de auriculares: Se deben buscar aquellos que se ajusten mejor a los oídos de los niños y que les permitan la llegada del sonido de forma óptima. Así se evitará que sientan la necesidad de subir el volumen para poder escuchar bien. Además, GAES una marca Amplifon recomienda priorizar los cascos a los auriculares de inserción, es decir, aquellos que se situarían en el interior del oído, para suprimir así el contacto directo del sonido con el canal auditivo.

-Tiempo de uso: Un problema añadido de seguir las clases desde casa es que es muy probable que tanto pequeños como adolescentes no utilicen los auriculares solo en horario escolar, sino que también los usen en su tiempo de ocio para escuchar música, ver series o jugar a videojuegos. Esto incrementaría entonces el tiempo de exposición recomendado. Para evitarlo, se puede priorizar su empleo en aquellas actividades donde pueden ser más necesarios, como en este caso poder seguir las clases.

-Mantenimiento de los auriculares: Del mismo modo que se enseña a los niños y adolescentes hábitos de limpieza como mantener ordenada su habitación o su zona de estudio, también sería conveniente hacerlo en el caso de los auriculares. No es necesario limpiarlos después de cada uso, pero GAES una marca Amplifon recomienda hacerlo una vez por semana. En este sentido, se debe tener en cuenta que no dejan de ser aparatos electrónicos y que, dependiendo de cómo se limpien, se puede acabar favoreciendo su deterioro. Simplemente pasando un trapo seco o con un poco de alcohol etílico ya sería suficiente para retirar el polvo o restos de microorganismos, gérmenes o de cerumen que podamos encontrar. Asimismo, se pueden guardar en cajitas o bolsitas para evitar el contacto con otras superficies.

-Limpieza de oídos: Pero no solo deben mantenerse limpios los auriculares. Los oídos también deben seguir unos correctos hábitos de limpieza. Eso sí, mejor no usar bastoncillos de algodón ya que esta práctica puede dañar el oído e incluso afectar a la capacidad auditiva, además de suponer una amenaza para el medio ambiente. En este sentido, según el I Estudio de hábitos de cuidado auditivo elaborado por GAES, casi la mitad de los españoles -un 47%-, utiliza bastoncillos de forma regular para limpiar el pabellón auditivo, especialmente las mujeres y los jóvenes de entre 18 y 34 años. El doctor Royo recomienda “utilizar gotas diseñadas específicamente para ayudar a expulsar el cerumen de forma natural, teniendo especial cuidado las personas con pieles sensibles. También podemos limpiar los oídos con un paño húmedo y suave de forma delicada, como haríamos para limpiar otras zonas del cuerpo”.

Prevención

Una vez más, la prevención es la mejor solución a la hora de proteger los oídos de los más pequeños de la casa de la aparición de problemas auditivos. “Es muy importante que adquieran hábitos auditivos adecuados, que los incorporen en su día a día y que estos los acompañen para siempre”, señala el doctor Royo. Y es que según afirma la OMS, el 60% de los casos de pérdida de audición en niños se deben a causas prevenibles. Un uso correcto de los auriculares, una limpieza optima de los oídos de los hijos y someterlos a revisiones periódicas, entre otros, pueden ayudar a revertir esta situación que está en las manos de todos.