Alerta de los cirujanos vasculares: “La Covid-19 está pasando factura a las patologías de venas y arterias"

Cada año fallecen más de 120.000 pacientes por estas enfermedades

Mientras las UCIS se llenan, las consultas programadas se vacían por temor a los contagiosJuan Ignacio RoncoroniEFE

La emergencia sanitaria causada por la pandemia de Covid-19 está dejando en los hospitales españoles dos imágenes aparentemente contradictorias: por un lado, las unidades de cuidados intensivos (UCIS) están llenas de pacientes; por otro, las urgencias y las salas de consultas se encuentran vacías por el miedo al contagio.

Los cirujanos vasculares muestran su preocupación ante este hecho, ya que están empezando a ver casos de empeoramiento precipitados en patologías como el pie diabético, así como retrasos en el diagnóstico de algunos aneurismas que están directamente relacionados con el miedo a ir al hospital.

“Lo sensato es, efectivamente, evitar situaciones de riesgo, alejándose de los focos primarios, y los hospitales lo son, pero hacerlo a costa de las patologías que sufrimos no es proteger nuestra salud, sino ponerla en riesgo”, afirma en un comunicado la doctora Mercedes Guerra, presidenta del Capítulo de Cirugía Endovascular de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular, que advierte del riesgo de que la Covid-19 pase una factura muy alta a pacientes con otras patologías graves.

En el caso del aneurisma de aorta abdominal roto, por ejemplo, el acortamiento de los tiempos previos a la reparación se ha demostrado clave para mejorar la supervivencia de los pacientes. Si no se produce un diagnóstico precoz y una intervención rápida, las posibilidades de recuperación se aminoran enormemente. En el caso del pie diabético, es también fundamental la rapidez de actuación: la posibilidad de un empeoramiento precipitado hace necesario que los pacientes no queden desconectados del sistema por la pandemia, sino que estén controlados y sean capaces de identificar cualquier signo de alarma.

Los cirujanos vasculares advierten en su comunicado que la Covid-19 está pasando factura a la detección precoz y seguimiento de las patologías de venas y arterias, muchas de ellas graves. Cada año mueren por estas patologías más de 120.000 pacientes