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Amnesia digital: ¿Cómo afectan las tecnologías a nuestro cerebro?

Los dispositivos electrónicos se han convertido en una herramienta imprescindible para el ser humano. Sin embargo, por culpa de esto, muchas personas ya no se preocupan por recordar las informaciones almacenadas dentro de ellos. Después de todo, se encuentran a tan solo un “click” de nuestro alcance

Una niña y un niño usando un teléfono móvilUNSPLASH/CC/MCKAELA TAYLOR15/09/2022
Una niña y un niño usando un teléfono móvilUNSPLASH/CC/MCKAELA TAYLOR15/09/2022 UNSPLASH/CC/MCKAELA TAYLOR UNSPLASH/CC/MCKAELA TAYLOR

Nos estamos moviendo hacia un mundo de sinergia digital, donde los humanos y sus dispositivos funcionan en conjunto. Gracias a dichos artilugios, las personas pueden evolucionar, aprender, recordar, pensar y crear con mayor eficacia. Pero por culpa de esto, muchas personas ya no se preocupan por recordar números de teléfono, cumpleaños, aniversarios o fechas importantes. Después de todo, ese tipo de información se encuentra a tan solo un “click” de nuestro teléfono móvil.

Este fenómeno se ha denominado “amnesia digital” y es la experiencia de olvidar información almacenándola en un dispositivo digital para poder recordarla. Aunque la amnesia digital aún no se ha reconocido como una enfermedad, los científicos están de acuerdo en que confiar menos en la mente genera menos conexiones neuronales en el cerebro, estancando su desarrollo. Asimismo, una investigación reciente descubrió que los cerebros humanos no suelen procesar la información de los motores de búsqueda, como Google, ya que se sabe que son fácilmente accesibles y recuperables y, por lo tanto, las personas no se molestan en aprenderla. De hecho, es más probable que las personas recuerden cómo acceder a dicha información, como una palabra clave para una consulta de un motor de búsqueda, que la información en sí.

Presumiblemente, con el acceso al alcance de la mano que tenemos hoy en día gracias a los dispositivos, nos hemos olvidado de cómo recuperar información de la memoria, aunque también es probable que tengamos “más espacio” para ser más creativos. Según varios investigadores, la dependencia de los dispositivos para almacenar y recordar información, como números de teléfono, fechas y contraseñas, está ayudando a liberar el cerebro para permitirle conservar recuerdos más duraderos y mejorar el pensamiento analítico y creativo.

¿Somos demasiado dependientes de la tecnología?

Una pareja utilizando un teléfono móvil
PEXELS
22/08/2022
Una pareja utilizando un teléfono móvil PEXELS 22/08/2022 PEXELS PEXELS

En la sociedad actual, donde Twitter, Facebook y otras redes sociales se han convertido en la forma por excelencia de comunicarnos, la memoria se ha convertido en un fenómeno cognitivo social en el que nuestros dispositivos nos permiten estar más conectados con conocidos, amigos y familiares. Como resultado, procesamos la información de una manera que antes de la llegada de los teléfonos no podíamos. A través de la interacción con otros, ejercitamos nuestros cerebros y esos recuerdos tienen más significado y se construyen y codifican en nuestras mentes, que es lo contrario a lo que solemos hacer cuando se trata de estudiar. La mayoría de los estudiantes leen el material una y otra vez para retener la información sin embargo, al hacer esto, no obtienen la estructura que necesitan para crear vínculos significativos con la base de conocimientos que ya tienen. Como consecuencia, la información se olvida fácilmente cuando llega el momento del examen. Por tanto, una de las mejores maneras de estudiar la información es probarse a uno mismo de antemano, para así crear esos vínculos significativos con los recuerdos.

El estudio

Adolescentes con el móvil en el Estanque del Retiro de Madrid.
Adolescentes con el móvil en el Estanque del Retiro de Madrid. alberto r. roldán La Razón

Realizado por la Doctora Esther Kang en la Facultad de Administración, Economía y Ciencias Sociales de la Universidad de Colonia, Alemania, el estudio se publicó en la revista de psicología “Applied”. Al describir su estudio, Kang dijo que el acceso a Internet ha ofrecido un “acceso fácil a la información” y ha impactado en la atención y la gestión del conocimiento de los usuarios. Agregó que tener información al alcance de la mano a través de dispositivos electrónicos, como teléfonos inteligentes y ordenadores, con frecuencia disminuye el recuerdo y reduce la atención. “Cuando la información almacenada externamente es fácilmente accesible y recuperable”, expresó, las personas tienden a no procesar demasiado la información, ya que pueden buscarla fácilmente cuando sea necesario. Es decir, tienen una inclinación inherente a evitar cualquier esfuerzo cognitivo, probablemente por pura pereza.