Tribuna

Un peligro latente y peligroso: el amianto

«Se ha comprobado científicamente que existe una relación directa entre esta sustancia y el mesotelioma»

El amianto es un material que fue de uso masivo en los años 80 en nuestro país
El amianto es un material que fue de uso masivo en los años 80 en nuestro paísDreamstimeDreamstime

El amianto, material que se utilizaba en la construcción con frecuencia y de diferentes formas, en la década de los 80 fue de uso masivo, sobre todo en todo tipo de locales, techos, aulas, escuelas, universidades, etc. Y el amianto es causa, con evidencia científica, del100% de la patología tumoral maligna cuando se tiene contacto con él de una forma profesional, familiar, etc.

En el conjunto del estado español, entre los años 1994 y 2008, el número de fallecimientos vinculados directamente al amianto fue de 3.943, cifra que se nos antoja muy alta y por lo tanto adquiere tintes sanitarios de gran repercusión.

Durante el siglo XX se importaron unas 2.600.000 toneladas de amianto, y el máximo de consumo se produjo entre los años 1960 y 1980. Unas tres cuartas partes se utilizaron para la fabricación de fibrocemento para la construcción, cifra similar a la de otros países.

Se ha comprobado científicamente que existe, como es el caso del amianto, una relación directa entre la utilización y el consumo de amianto y el mesotelioma, tumor maligno que tiene frecuentemente localización en el tórax.

En estudios recientes (Chéné-Charlin 2018), se señala que en Francia se diagnostican unos 1.000 mesoteliomas de promedio al año. Por todo ello, se estima que en España el consumo ha sido un 30% inferior, por lo que se podría afirmar que estaríamos en torno a 700 mesoteliomas de promedio al año en nuestro país. Este tipo de circunstancias se asimilan a las existentes en otros países de la Unión Europea. Se ha calculado una estimación, que como número total anual entre los años 2003-2009 podrían haberse producido 7.154. De estos datos se puede deducir que hasta el año 2023 seguiremos con un número creciente de casos.

El gran número de demandas sufridas están derivando en una gran cantidad de litigios y, además, hace necesaria la creación de un fondo de compensación sin culpa. A diferencia de los accidentes de trabajo, en las enfermedades profesionales, como es el caso del amianto, los daños no son instantáneos, ya que aparecen años más tarde y en el caso que nos ocupa, incluso en décadas posteriores.

El motivo principal de este artículo es, precisamente, recalcar la aprobación por unanimidad en las Cortes españolas, publicado el 20 de octubre de 2022 en el Boletín Oficial de Estado, de la Ley de 9 de octubre de creación de un fondo de compensación de las víctimas de amianto, a las que se podrán ir incorporando los nuevos casos de enfermedad producida por la utilización del amianto o contagio directo.

De esta forma, volver a poner en el calendario sanitario este tipo de actuaciones imprescindibles nos parece importante, así como la localización y retirada inmediata en donde existe aún el amianto es una obligación no graciable. Y algo más importante, poner sobre aviso como sanitario, periodista y político en las Cortes españolas como representante de la soberanía nacional, decir que no hay ninguna justificación para que puedan existir (y existen todavía muchas) edificaciones con amianto y que no haya sido solucionado. Su presencia llega al esperpento, pues muchas edificaciones oficiales (universidades, facultades incluida la de Medicina, ministerios, etc.) sigue existiendo y que aparte de ser ilegal, puede tener consecuencias sobre la salud de forma grave y que es absolutamente evitable.

Recientemente ha ocurrido el famoso caso amianto en el Ministerio de Cultura y Deporte, cuyo responsable es Miquel Iceta, que ha traído consecuencias médicas, sociales y políticas importantes. Somos de los que pensamos que el silencio no es rentable ni tiene que ver con la prudencia. Tampoco es lógico crear alarmas sociales innecesarias, que no es el caso. La mejor forma es terminar de una vez por todas con la existencia del amianto en cualquier construcción y sobre todo en las oficiales. Siempre con el dictamen de profesionales acreditados para ello. Resulta triste que todavía, y rozando la irresponsabilidad como ya hemos dicho, se siga detectando claramente amianto en lugares oficiales y no se haya solucionado. Estaremos muy atentos. Basta ya.