Tribuna

Más vale prevenir que curar: cribado de patología de mama

Una mujer con ayuda de una enfermera se hace una mamografía gratuita en Quirónsalud Infanta Luisa por el Día Internacional del Cáncer de Mama
Una mujer con ayuda de una enfermera se hace una mamografía gratuita en Quirónsalud Infanta Luisa por el Día Internacional del Cáncer de MamaEduardo BrionesEuropa Press

Es una evidencia científica que el tumor maligno de mama es el más frecuente entre las mujeres de nuestro país, además de la primera causa tumoral y la primera de fallecimiento absoluto entre las mujeres de 35 a 45 años. Se sabe que cada año se diagnostican unos 30.000 nuevos casos y en 2022 se estima que fueron 34.750.

Las mejores estrategias para la lucha contra el cáncer están basadas en la prevención y en el desarrollo de políticas intersectoriales saludables. Las estrategias de prevención se basan en disminuir los factores de riesgo (prevención primaria) y diagnóstico precoz (prevención secundaria).

Hemos dicho siempre, y lo seguiremos diciendo, que es momento de intentar solventar la denominación de «cáncer» por el de tumor maligno y en su caso también benigno, pues esa palabra se asocian inconscientemente por la ciudadanía con fallecimiento y eso no es así, eso es científicamente falso, pero condiciona mucho la recuperación del enfermo. El 52% de los cánceres globalmente considerados se curan y el 82% cuando se trata de cáncer de mama incipiente.

Es también una evidencia que los localismos no tienen nada que hacer en los programas de prevención; son necesarias propuestas nacionales y europeas (Espacio Único Sanitario Europeo) para conseguir sinergias y efectividad en dichos programas. Recientemente hemos aprobado una moción en la Cámara Alta para realizar los cribados de mama desde los 40 a los 75 años para intentar mejorar el diagnóstico precoz y que de facto se debería conseguir desde los 30 a los 75 años y así adaptarse a la realidad de esta patología y poder subir el nivel de curación por encima del 90%.

Hoy el cambio de paradigma para seguir realizando medicina de la evidencia pasa obligatoriamente por la medicina genómica personalizada y de precisión y desarrollar una estrategia nacional dentro de la Unión Europea para realizar un genoma que nos ponga sobre aviso de alteraciones genéticas (oncogenes) que permitan tomar las medidas adecuadas en este tipo de alteración. Por ello es imprescindible la expansión de la realización de genomas que permitan detectar patologías concretas y que puedan ser, además, de aplicación para la terapéutica a realizar sobre ella. Por eso, el genoma no es una opción sino que debería de ser una obligación. Con todas las prevenciones jurídicas y éticas que esto comporta. Evidentemente para su manejo y archivo se precisa la supercomputación, ya que cada genoma ocuparía cuatro de los antiguos CDs.

Decir con orgullo que la Cámara Alta de nuestro país estuvo, una vez más, a la altura de las circunstancias y aprobó por unanimidad el «primer pacto sanitario de facto», la estrategia nacional sobre la materia. Más recientemente hemos aprobado una iniciativa aprobada para disminuir la edad de los cribados y realización de genomas donde existan antecedentes familiares. También en el Senado hubo una declaración institucional con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer de Mama, en donde se expresa claramente su solidaridad con todas las personas afectadas por esta enfermedad y el compromiso de la cámara para apoyar todas las iniciativas que supongan una curación de esta patología y mejora en la calidad de vida de las personas que la padecen. Asimismo, señalamos la importancia de contar con una Estrategia en Cáncer del Sistema Nacional de Salud, actualizada recientemente por unanimidad en el abordaje del cáncer de mama. Cada persona vive su enfermedad de forma diferente, el apoyo y el cariño del entorno del paciente juegan un papel fundamental en todo el proceso que puede llegar a ser largo. Además en España tenemos la suerte de contar con la Asociación Española contra el Cáncer que no solo investiga sino que también lleva 50 años proporcionando ayuda a todas las personas que están pasando por esta enfermedad, prestándoles orientación médica y de enfermería, ayudándoles a resolver sus dudas relacionadas con el diagnóstico, comunicando a los paciente pautas para abordar los efectos de los tratamientos, proporcionándoles apoyo psicológico, atención social y acompañamiento si es necesario.

Creemos importante comentar en este artículo de divulgación que también existe el tumor de mama en el hombre, que es, desde el punto de vista del porcentaje, mucho más bajo, no llega a un 8%, pero que precisa un diagnóstico también precoz y un tratamiento muy similar al de la mujer. Suele ser un diagnóstico más tardío, lo que conlleva a veces pronósticos sombríos. Hoy la probabilidad de curación del cáncer de mama es muy alta si se detecta en etapas iniciales. Por eso la concienciación acerca de la necesidad de una educación sanitaria correcta realizada por profesionales en colegios, empresas, universidades, etc., enseñar de forma técnica la autoexploración de las mamas que se debe de realizar de forma sistemática en periodos cortos de tiempo, de acudir a las revisiones ginecológicas-quirúrgicas y de participar en los programas de detección precoz, salvan vidas.

Trasladamos desde aquí el reconocimiento a todas la asociaciones y entidades que están acompañando a las personas afectadas especialmente por el cáncer de mama por su compromiso y labor continuadas, así como todo el personal sanitario y a los familiares que trabajan día a día por la erradicación de la enfermedad y las mejoras de las condiciones de los pacientes. A por todas.