Entrevista

Thomas Erikson: «Sentirse rodeado de idiotas merma nuestra salud física y mental»

Thomas Erikson es especialista en interpretación de comportamiento y análisis de la personalidad

Thomas Erikson
Thomas EriksonGonzalo PérezGonzalo Pérez

Con más de 20 años de experiencia como conferenciante y coach de directivos de grandes multinacionales, Thomas Erikson ha vendido más de diez millones de ejemplares y sus libros se han traducido a 60 idiomas. Acaba de presentar en España «Rodeados de idiotas», (Editorial Planeta), una obra que clasifica la personalidad de la gente en cuatro colores y ayuda a adaptarse a los estilos comunicativos de quienes nos rodean.

¿Cuáles son los cuatro colores en los que clasifica la personalidad de alguien?

Si imaginamos una cruz, arriba y a la derecha están los rojos: piensan rápido y están orientados a los resultados y a los objetivos, mirando siempre hacia adelante. Son ambiciosos y competitivos; abajo a la izquierda están los amarillos: positivos, alegres, creativos. Hablan mucho y escuchan poco; abajo, a la derecha están los verdes, en la parte introvertida, orientado a las personas. Son tranquilos, amables, comparten y les gusta ayudar y escuchar. Huyen del conflicto y para ellos todo va bien. Y arriba, enfocados en las tareas, están los azules, que son perfeccionistas y muy centrados en la calidad, en los resultados y en los detalles.

¿Y cómo se reparten en nuestro mundo actual?

Estadísticamente el color más común es el verde. Se estima que alrededor de un 45-48% de las personas es de color verde, mientras que el menos frecuente es el rojo, con un 10%. Sin embargo, a los que más se le escucha es a estos últimos, porque son más explosivos.

¿Influye el color que nos domina a nivel físico y psicológico?

Sí. El estrés resulta negativo y sabemos que está relacionado con el desarrollo de enfermedades. Si intentas ser lo que no eres, camuflar ese color que tienes dentro, te va a generar estrés y ansiedad, lo que desencadenará problemas de salud. No es cierto que podemos ser cualquier cosa, tal y como se dice ahora a los niños. Sí, podemos llegar a ser muchas cosas, sin duda, pero no cualquier cosa. Eso es una mentira.

¿Cómo impacta en la salud el hecho de sentirse rodeados de idiotas, ya sea en la familia o en el trabajo?

Desde luego provoca una angustia que no es buena para la salud. Necesitamos habilidades sociales y entender a otros para adaptarnos al entorno. Cuando esto no sucede, como le suele ocurrir a los rojos, te sientes rodeado de idiotas y eso merma nuestra salud física y mental. Por un lado, genera daño psicológico porque irrita, estresa y provoca ansiedad, lo que también se refleja físicamente, pues se sabe que ese estrés debilita el sistema inmune y nos hace ser más vulnerables a virus, bacterias, dolores musculares... Si no logras entender bien a las personas que te rodean, ya sea el cuñado o tus compañeros de trabajo, sin duda, eso no es bueno para la salud.

¿Qué habría que hacer en esos casos? ¿Nos recomienda leer su libro?

No tienes por qué hacer nada, pero sin duda sería un buen comienzo, ya que siempre vas a depender de las personas que te rodean, así que más vale conocerlas y entenderlas para llevar una vida más placentera. En ocasiones nos sentimos incomprendidos, es algo natural, pero cuando logramos entender al que tenemos enfrente las cosas ruedan mejor, así que este libro puede ayudar a mejorar ese camino y, por tanto, a tener una mejor calidad de vida, lo que se traduce en una mayor longevidad.

¿Sería recomendable transmitir estos conocimientos desde la escuela?

Sería lógico pensar que sí, pero la respuesta es no, porque los niños todavía son demasiado pequeños para tener los colores tan definidos. La personalidad y los comportamientos se van fijando con los años y si empezamos muy pronto podemos caer en el error de etiquetarlos de forma perjudicial.