Atrapada en un hotel chino sin tener Covid

Una española es obligada a hacer doble cuarentena solo por presentar anticuerpos

Hace un par de semanas, Inés tomaba un avión hacía la ciudad china de Xian para reincorporarse a su trabajo en un colegio internacional en Pekín.

El protocolo establece que todos los pasajeros que entran en China deben confirmar con una prueba PCR, realizada en los tres días anteriores a tomar el avión. Inés y su pareja cumplieron el trámite, siendo negativas ambas, por lo que pudieron poner rumbo Xian, donde ya sabían que a la llegada al aeropuerto chino debían someterse a una nueva PCR y, fuera cual fueses el resultado, guardar cuarentena en un hotel habilitado para ello y cuyos gastos de alojamiento corrían de su cuenta. La pareja permaneció allí aislada durante las siguientes dos semanas, cada una en su habitación, tiempo tras el cual debían volverse a someter a una nueva prueba diagnóstica. Pero la sorpresa fue cuando, el domingo, justo dos días antes de abandonar el hotel de cuarentana, además de la PCR prevista, a ambas les hicieron un test serológico y ahí empezaron los problemas.

El lunes por la noche, Inés recibía un mensaje en su móvil procedente de la persona encargada de supervisar su planta en el hotel, quien le comunicaba que al día siguiente no podía abandonar el alojamiento, tal y como estaba previsto. Así, sin más explicaciones. «El colegio en el que trabajo, que tiene contactos en el gobierno, se movió para intentar recabar más información acerca de mi situación», explica Inés a LA RAZÓN, quien entonces solo pudo enterarse de que «había dado positivo en anticuerpos del virus y que al día siguiente a las 8.30 de la mañana una ambulancia venía a recogerme al hotel para llevarme a un hospital».

Y así fue. «El martes me subieron a una ambulancia y nos llevaron al hospital, donde me hicieron pruebas, que tuve que pagar yo, para confirmar que no había infección en los pulmones».También le realizaron una nueva PCR y un test serológico Todo había salido bien, pero, como es lógico Inés volvió a dar positivo en anticuerpos, porque, como ella misma señala, «por lo visto pasé el virus pero ni me enteré, porque fui asintomática, pero ahora ya no lo tengo, el IGM ha salido negativo, por lo que no contagio». Y ahí es verdaderamente donde reside el enigma de esta historia: pese a que solo el IGG, que lo único que revela es que se ha superado la enfermedad y se ha desarrollado inmunidad, es positivo, según las autoridades sanitarias de Xian, Inés debe permanecer 15 días más aislada en un hotel, que por supuesto también ha de pagar ella.

Ayer, el consulado español vestaban tratando de gestionar los permisos que permitan a Inés desplazarse hasta Pekín, donde reside.