50.000 muertos notifica Sanidad; más de 70.000, el Instituto Nacional de Estadística

España es el país europeo que más muertos ocultó en la primera ola: un 38%

El ministro de Sanidad, Salvador Illa (i), y el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, ofrecen una rueda de prensa tras la reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, en Madrid (España), a 28 de diciembre de 2020.
El ministro de Sanidad, Salvador Illa (i), y el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, ofrecen una rueda de prensa tras la reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, en Madrid (España), a 28 de diciembre de 2020.EUROPA PRESS/R.Rubio.POOL Europa Press

Después de 11 meses de la llegada del SARS-CoV-2 a nuestro país, ya se puede vislumbrar el principio del fin de una pandemia que ha trastocado por completo nuestro modo de vida. El domingo ya se pusieron en España, de forma simultánea con otros países de la UE, las primeras vacunas de Pfizer y si la farmacéutica ya no tiene más problemas en su almacén en Purs (Bélgica) hoy arrancará oficialmente la campaña contra el coronavirus. No obstante, no se prevé que hasta junio se consiga la esperada inmunidad de rebaño contra un virus que ha provocado en todo el mundo una enorme crisis sanitaria, pero también social y económica. Aunque hay motivos para la esperanza con la llegada de los sueros de diferentes laboratorios, lo cierto es que la Covid-19 sigue provocando demasiadas muertes. Nuestro país ya ha alcanzado la cifra redonda de los 50.000 –exactamente Sanidad informó ayer de 50.122– según las cifras oficiales de Gobierno, que, por cierto, distan mucho de las que calcula el Instituto Nacional de Estadística (INE). Según su sistema de vigilancia de la mortalidad diaria, las defunciones por Covid superan los 70.700. De hecho, España es el país de Europa que más exceso de mortalidad resgistró en la primera ola. Entre febrero y mayo fallecieron 27.127 personas más de las previstas, un 38 % más de las notificadas, por encima de países con alta incidencia como Reino Unido e Italia.

Con tal negro balance, todavía resuenan los ecos de esa desatinada predicción del director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón. El 31 de enero, cuando apenas se habían diagnosticados un par de infecciones en nuestro país, aseguró que España, a lo sumo, no va a tener más de un caso diagnosticado». Dos semanas después, falleció la primera persona por Covid-19, un valenciano de 69 años. No obstante, se supo con posterioridad que la causa de la muerte se debía al virus. Se detectó después del cambio de criterio de definición de caso que el Ministerio de Sanidad hizo el 27 de febrero y que instaba a realizar un segundo análisis a fallecidos por neumonía de origen desconocido. Así es como se pudo detectar el primer fallecimiento a causa de del SARS-CoV-2 en nuestro país. El 11 de marzo, se superó la barrera de los 100 fallecidos y solo cuatro días después, cuando comenzó el Gran Confinamiento, se rozaron los 500. Desde entonces, la cifra de muertos por el coronavirus comenzó a escalar en una pendiente casi vertical que superaba las 200 muertes diarias. España entera contenía la respiración cada vez que Fernando Simón ofrecía el parte del día, pues jornada tras jornada se superaba el récord. El día más negro en España se vivió el 2 de abril, fecha en la que se registró el pico de fallecidos en un día, nada menos que 950. Tras las fuertes restricciones a la movilidad impuestas en el país, la curva se fue aplanando hasta bajar a cifras de un dígito durante el verano.

Tres jornadas quedaron registradas en blanco: el 2, 5 y 16 de julio, en los que no se registraron muertes por la pandemia. Sin embargo, tras el verano la curva comenzó a ascender de nuevo en lo que se llamó la segunda ola de la pandemia, y en noviembre se alcanzaron nuevos picos. En la segunda ola, el día más negro ha sido el 24 de noviembre, cuando Sanidad comunicó 537 muertes, el máximo en un solo día. Desde finales de ese mes, las cifras de fallecimientos han vuelto a bajar, coincidiendo con el endurecimiento de las restricciones en casi todas las comunidades por el puente de diciembre y sobre todo las Navidades. En las últimas 7 semanas se han notificado 408.

Nuestro país ha sido uno de los más castigados por el virus: se coloca como séptimo del mundo con más muertos por habitantes, con 104 decessos por cada 100.000 personas. Las residencias han sido las mas catigadas, el 50% de los fallecimientis por Covid se han producido en estos centros.

Situación actual

Sanidad ha notificado hoy. además, consignado 24.462 nuevos positivos, según los últimos datos reportados por las comunidades autonómas. Así, las regiones han notificado 12.172 ingresos de enfermos de covid en los hospitales, 1.428 más que el 24 de diciembre, con una ocupación hospitalaria del 10,04 % por ciento frente al 8,80 % del jueves, que en el caso de las ucis se sitúa en el 21,14 % de las camas ocupadas, casi dos puntos más.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha pedido en rueda de prensa “mucha prudencia en la valoración de estos datos”, al recordar que han sido facilitados por las comunidades tras tres días festivos, con lo que pueden tener “distorsiones”.

Illa ha comparecido en rueda de prensa al término del Consejo Interterritorial de Salud, en el que ha analizado con los responsables de Sanidad autonómicos la evolución de la pandemia.

Según Illa, el Gobierno y las comunidades han coincidido en “agradecer el comportamiento ejemplar de la ciudadanía”, que, ha dicho, “está muy concienciada con los mensajes que hemos ido dando para evitar los contagios” y ha acatado las “drásticas medidas decretadas”.

Por ello, ha pedido a la ciudadanía que mantengan la “guardia alta”, ya que “la Nochevieja es una fecha más dada a celebraciones festivas, y la preocupación es alta”, y ha vuelto a insistir en “no lanzar las campanas al vuelo”, reducir al máximo los movimientos y los contactos.

Sanidad ha notificado 408 nuevas defunciones en los últimos siete días, de las que 77 se han producido en Andalucía, 54 en la Comunidad Valenciana, 36 en Asturias y 35 en Aragón y en Castilla y León.

Desde que se inició la pandemia, Madrid se sitúa a la cabeza del número de fallecimientos, con 11.692 defunciones, seguida por Cataluña, con 8.649, Castilla y León, con 5.039, y Andalucía, con 5.032.

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, también ha pedido que estas cifras se evalúen con cuidado, porque puede haber un retraso en las notificaciones, aunque ha destacado que “llevamos dos tres semanas con descenso progresivo en fallecidos semanales”.

“Siguen siendo datos muy altos”, ha incidido Simón, aunque ha subrayado que la gran capacidad de detección ha permitido un descenso de la letalidad hasta el 0,8 % de los últimos días, cuando hace unas semanas se situaba por encima del 1 %.

La incidencia acumulada ha descendido desde los 262,79 casos por cada 100.000 habitantes del pasado 24 de diciembre a los 246,19 de este lunes y, por comunidades, los mayores contagios se registran en Baleares, con 514,42; Extremadura, con 400,30; Madrid, con 334,03; Comunidad Valenciana, con 323,76, y Cataluña, con 321,75.

En este sentido, también Simón ha pedido prudencia en la valoración del descenso de la incidencia acumulada, porque tres días festivos “no nos permiten interpretar la información”, aunque ha sugerido que la evolución en “siete días invitaría a pensar en una fase de estabilización en la tendencia”.

La mayor presión hospitalaria en las ucis está en Cataluña, con 32,32 %, seguida de Baleares, con 30,11 %; Melilla, con 28,57 %, y Castilla y León, con 25,82 %.

Del total de casos diagnosticados en los últimos 14 días -115.775- presentaron síntomas 43.986, lo que indica que más de la mitad de pacientes son asintomáticos.