Arranca la Cumbre del Clima con el objetivo de cumplir con el G20

Ese será uno de sus desafíos: lograr lo marcado ayer en el G20, que el techo del calentamiento global sea 1,5 grados

Momento de la apertura de la cita medioambiental
Momento de la apertura de la cita medioambiental FOTO: POOL REUTERS

La Cumbre del Clima de Glasgow (COP26), la cita más importante en medio ambiente desde el Acuerdo de París de 2015, se inició ayer con desafíos tan claves como lograr que se cumpla lo acordado este domingo por los países miembros del G20, responsables del 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero: fijar el techo del calentamiento global en 1,5 grados, un objetivo que había sido avanzado en el Acuerdo de París de 2015, que según organismos internacionales, además de ser insuficiente, ninguna de las principales economías del mundo está cumpliendo, incluidos los miembros de la UE. De hecho, Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, anunció en 2017 su retirada formal del acuerdo. El pacto supone una victoria respecto a las fallidas negociaciones en julio de los ministros de Energía y Medio Ambiente, pero «no cumple las expectativas», reconoció el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

Ahora toca el turno a esta  cumbre del clima de Naciones Unidas, que arrancó ayer en Glasgow a nivel técnico, pero este lunes tiene su puesta de largo político, y que buscará que los países es que presenten su planes concretos para reducir las emisiones para 2030 y conseguir el «cero neto» –producir menos C02 que la cantidad que sacamos de la atmósfera– para 2050.

En su discurso de apertura, el premier Boris Johnson, que actúa como anfitrión, instará a los líderes mundiales a tomar medidas concretas para eliminar el carbón, acelerar la transición a los vehículos eléctricos y detener la deforestación, así como apoyar a las naciones en desarrollo. «La humanidad desde hace mucho tiempo ha agotado el reloj del cambio climático. Falta un minuto para la medianoche y tenemos que actuar ahora. Si no nos tomamos en serio el cambio climático hoy, será demasiado tarde para que nuestros hijos lo hagan mañana», recalcará hoy el primer ministro británico, muy presionado políticamente en su país en las últimas semanas.

No mucho optimismo

El inquilino de Downing Street se juega mucho a nivel diplomático con esta cumbre en la era post Brexit. Quedan por delante dos intensas semanas. Aunque, de momento, las perspectivas no son demasiado optimistas.

Sobre todo teniendo en cuenta que los 20 países más ricos del mundo –responsables del 80% de emisiones– finalizaron el domingo la cumbre del G20 celebrada en Roma con un comunicado donde se comprometían a limitar el calentamiento global con «acciones significativas y efectivas» pero no especificaban una hoja de ruta concreta.

El texto tampoco hacía referencia a lograr cero neto para 2050, lo que muchos países ya se han comprometido a hacer y los científicos climáticos dicen que es fundamental para evitar una catástrofe climática.

Sin embargo, sí hay un compromiso para dejar de financiar nuevas plantas de carbón a nivel internacional para finales de este año, un mensaje contundente para las naciones que dependen del carbón como China, Rusia e India, de forma principal.

China es el mayor contaminador del mundo, aunque, por persona, sus emisiones son aproximadamente la mitad de las de Estados Unidos.

Por otra parte, aunque en 2009 los países ricos se comprometieron a recaudar 100.000 millones de dólares al año para ayudar a las naciones más pobres de cara a 2020, este objetivo aún no se ha cumplido y podría aplazarse hasta 2023.    Aunque sí se sumarán a las reuniones por videoconferencias, ni el chino Xi Jinping ni el ruso Vladimir Putin estarán presentes en este G26, por lo que está complicado alcanzar el ansiado punto de inflexión que reclaman los científicos.

«La devastadora pérdida de vidas y medios de subsistencia este año debido a los fenómenos meteorológicos extremos pone de manifiesto la importancia de convocar la COP26 a pesar de que los impactos de la pandemia aún se dejan sentir. Vamos camino de un aumento de la temperatura global de 2,7 ºC, mientras que deberíamos dirigirnos al objetivo de 1,5 ºC. Está claro que nos encontramos en una real emergencia climática. Está claro que tenemos que hacer frente a ella. Está claro que tenemos que ayudar a los más vulnerables a hacer frente a la situación. Para hacerlo con éxito, es fundamental una mayor ambición», subrayó Patricia Espinosa, la Secretaria Ejecutiva de ONU Cambio Climático.