¿Dónde es más fácil coger la Covid-19 en un baño o en la oficina?

Las altas temperaturas no afectan infecciosidad del coronavirus pero la humedad, sí

Recreación en 3D del comportamiento de los aerosoles de una persona infectada con Covid -19 en un supermercado
Recreación en 3D del comportamiento de los aerosoles de una persona infectada con Covid -19 en un supermercado FOTO: La Razón (Custom Credit)

Durante los primeros meses de la pandemia, muchos estudios alertaban de la infecciosidad de los aerosoles, partículas de saliva que se expulsan al hablar o al estornudar y que podían permanecer suspendidos en el aire el tiempo suficiente como para infectar a las personas que estuvieran en la misma habitación o zona. Por lo que recomendaban que en lugares cerrados, además de mantener la distancia social y usar mascarillas, que los lugares estuvieran bien ventilados.

Esos primeros estudios tenían parte de razón en que es necesario mantener la distancia social y protegerse pero ahora ha quedado demostrado que uno de los elementos más importantes para evitar el contagio es que la humedad sea baja.

Ahora, un trabajo de investigación de la Universidad de Bristol ha aportado algo más de luz. Mediante un sistema nuevo, que hace levitar partículas de virus entre dos anillos eléctricos durante entre cinco segundos y 20 minutos, han podido realizar pruebas más fiables sobre la infecciosidad del coronavirus en ambientes y condiciones climáticas distintas.

Incidencia del coronavirus en España durante las pasadas Navidades, fechas en las que se multiplicaron las reuniones familiares y se dispararon los contagios
Incidencia del coronavirus en España durante las pasadas Navidades, fechas en las que se multiplicaron las reuniones familiares y se dispararon los contagios FOTO: José Luis Montoro

Hasta ahora, los estudios sobre cómo se comportaba la Covid-19 en varios ambientes se basaban en un método bastante más impreciso y que no replicaban con precisión situaciones como cuando una persona infectada tosía, estornudaba o respiraba.

Ahora, los científicos de Bristol han desarrollado un método más preciso para poder hacer un estudio mucho más detallado de este proceso. Una de sus primeras conclusiones es que cambiar la temperatura tenía poco impacto en la capacidad del virus para infectar a otras personas a pesar de la extendida creencia de que en los meses de verano caen las posibilidades de contagio.

Dentro de los pulmones, la atmósfera es cálida, húmeda y rica en dióxido de carbono, a diferencia del ambiente comparativamente hostil del aire. En el caso de que los niveles de humedad fueran bajos, las gotas infectadas con covid-19 se secaban rápidamente y la transmisión del virus caía de forma drástica.

Así, en un entorno similar al de una oficina, con una humedad de alrededor de un 40 por ciento, el coronavirus pierde la mitad de su infecciosidad en tan sólo 10 segundos. Por contra, en los ambientes con una humedad muy alta, la supervivencia de las partículas es mayor. Es decir, que en un baño en el que se haya duchado alguien y cuya humedad se sitúe en el 90 por ciento, la capacidad de infección de la mayoría de las partículas suspendidas en el aire se prolonga hasta los 5 minutos. A los 20 minutos, alrededor del 10 por ciento del virus seguía siendo infeccioso.

Jonathan Reid, director del Centro de Investigación de Aerosoles de Bristol y autor principal del estudio, explicó en una entrevista al diario “The Guardian” que “la gente se ha centrado en espacios mal ventilados y pensando en la transmisión aérea a través de metros o a través de una habitación. No digo que eso no suceda, pero creo que el mayor riesgo de exposición es cuando estás cerca de alguien”.

“Cuando te alejas, no solo se diluye el aerosol, sino que también hay menos virus infeccioso porque el virus ha perdido infectividad como resultado del paso del tiempo”, añadió.

Reid aclaró que esto “significa que si me reúno con amigos para almorzar en un pub, es probable que el riesgo principal sea que yo se lo transmita a mis amigos, o que mis amigos me lo transmitan a mí, en lugar de que alguien al otro lado de la habitación nos lo transmita”.