Así es como las redes sociales afectan a nuestro autoestima

Las comparaciones sociales tienen consecuencias tanto para nuestro comportamiento como para nuestro bienestar psicológico. Sin embargo, compararse con los demás en un restaurante no tiene el mismo efecto que compararse con los demás en Facebook o Instagram

Las redes sociales influyen en la autoestima de las mujeres más que en la de los hombres
Las redes sociales influyen en la autoestima de las mujeres más que en la de los hombres

Todos tenemos una tendencia natural a compararnos con los demás, ya sea intencionalmente o no, en la vida real o en las redes sociales. Tales comparaciones nos ayudan a evaluar nuestros propios logros, habilidades, personalidad y nuestras emociones. Esto, a su vez, influye en cómo nos vemos a nosotros mismos. Pero, ¿qué impacto tienen estas comparaciones en nuestro bienestar? Depende de cuánto comparemos. Compararnos en las redes sociales con personas que están peor que nosotros nos hace sentir mejor. Sin embargo, compararnos con personas a las que les está yendo mejor que nosotros nos hace sentir inferiores. La plataforma de redes sociales que elegimos también afecta nuestra moral. Por tanto, la comparación social juega un papel importante tanto en los grupos marginales como en la población en general, afectando a nuestro bienestar.

Se cree que el grado de comparación social que realizan los individuos afecta al grado de motivación que tienen. Si nos vemos muy superiores a los demás, no estaremos motivados para mejorar porque ya sentimos que estamos en una buena posición. Sin embargo, si nos percibimos como muy inferiores, no estaremos motivados para mejorar ya que la meta parece demasiado difícil de lograr. Además, al percibirse a sí mismo como inferior, el individuo experimentará emociones negativas, culpa y disminución del orgullo y la autoestima.

Comparaciones poco realistas

El logo de Facebook, reflejado en el ojo de una joven que navega por la red social
El logo de Facebook, reflejado en el ojo de una joven que navega por la red social

Las comparaciones sociales tienen consecuencias tanto para nuestro comportamiento como para nuestro bienestar psicológico. Sin embargo, compararse con los demás en un restaurante no tiene necesariamente el mismo efecto que compararse con los demás en Facebook. Es más fácil inventar una existencia emocionante o embellecer ciertos aspectos de las cosas en las redes sociales que en la vida real. La aparición de las redes sociales, que nos permiten compartir contenido donde siempre aparecemos de la mejor manera posible, ha llevado a muchos investigadores a considerar la posibilidad de que esto amplifica las comparaciones poco realistas. Las investigaciones muestran que, cuanto más tiempo pasan las personas en Facebook e Instagram, más se produce esta comparación, que se relaciona, entre otras cosas, con una menor autoestima y una mayor ansiedad. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Nacional de Singapur explica que estos resultados se deben al hecho de que las personas generalmente presentan información positiva sobre sí mismas en las redes sociales. A su vez, los investigadores que trabajan en Facebook observaron que cuantas más personas miraban el contenido en el que compartían aspectos positivos de sus vidas, más probable era que se compararan con los demás.

Distinción entre redes sociales

Principales redes sociales
Principales redes sociales

Se deben hacer distinciones según la red social que se esté utilizando. Investigadores de la Universidad de Lorraine, en Francia, consideran que las plataformas de redes sociales no deben agruparse todas juntas. Por ejemplo, el uso de Facebook e Instagram se asocia con un menor bienestar, mientras que Twitter se asocia con emociones más positivas y una mayor satisfacción con la vida. Esto es así porque Facebook e Instagram son lugares para la “autopresentación positiva”, a diferencia de Twitter, donde es más apropiado compartir opiniones y emociones.

Muchas cosas nos motivan a compararnos socialmente y, nos guste o no, las redes sociales nos exponen a muchas de esas motivaciones. Dependiendo del tipo de contenido que se comparte, ya sea positivo o negativo, tendemos a referirnos a él cuando nos autoevaluamos. Compartir contenido que nos hace sentir bien con nosotros mismos y recibe elogios de los demás es bueno, pero debemos considerar el efecto de estas publicaciones en los demás. Sin embargo, en la mayoría de ocasiones, compartir nuestros problemas con palabras, imágenes o videos, puede tener efectos psicológicos positivos.