La fe, bandera del Congreso Católicos y Vida Pública

Los propagandistas celebrarán su foro de formación y reflexión del 18 al 20 de noviembre

El director del Congreso Católicos y Vida Pública, Rafael Sánchez Saus
El director del Congreso Católicos y Vida Pública, Rafael Sánchez Saus FOTO: CEU CEU

La Asociación Católica de Propagandistas ha iniciado la cuenta atrás para la XXIV edición del Congreso Católicos y Vida Pública. Este foro de formación y reflexión tendrá lugar entre el 18 y 20 de noviembre en Madrid bajo el lema «Proponemos la fe, transmitimos un legado».

Así lo anunció ayer por la mañana el director del congreso, Rafael Sánchez Saus, que hizo hincapié en la necesidad de ofrecer pautas a «los laicos católicos frente al desafío actual». Para el historiador, el contexto social y político interpela a los creyentes para «ser fieles a la fe recibida», con el fin de «plantearla no solo como propuesta de salvación sino como un legado que ha inspirado los mejores momentos de la civilización».

En pleno proceso de confirmación de ponentes, sí confirmo que se mantendrá el esquema habitual en el que las conferencias se alternarán con talleres y eventos culturales, teniendo como escenario la Universidad CEU San Pablo de Madrid. Además, todos los ingresos del foro se destinarán íntegramente a las víctimas de la invasión de Ucrania, a través de Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Sánchez Saus subrayó que, en ese empeño de buscar referentes para el catolicismo español, pondrán la mirada puesta en la Iglesia norteamericana. No en vano, ya en la anterior edición del congreso se contó con la voz del presidente del Episcopado estadounidense, el arzobispo de Los Ángeles, José Horacio Gómez.

«Vamos a dar continuidad a las cuestiones del año anterior, pasando de la denuncia de la edición pasada a una apuesta propositiva», expuso el director del Congreso, que presentó las actas del congreso precedente, que tuvo como eje la denuncia de la llamada «corrección política». Al paso, lanzó un aviso a navegantes, al aseverar que «ni la sociedad española ni la Iglesia acaban de percibir la peligrosidad de esa corrección política para las libertades y la acción evangelizadora». Y añadió: «No solo son las libertades sino que toda la cosmovisión cristiana se ve cuestionada, culpabilizada de las injusticias y desigualdades que estas nuevas ideologías dicen combatir y encuentran el chivo expiatorio en el legado cristiano».

Con la mirada puesta en la manifestación provida del pasado domingo en Madrid, lamentó la «alta de constancia» de los cristianos españoles en defensa de este derecho de forma continuada y la escasa capacidad de la Iglesia para aglutinar el apoyo de los no creyentes en los que denominó «el combate más noble».

En paralelo, Sánchez Saus valoró como un «enorme triunfo» la sentencia del Tribunal Supremo sobre la descentralización del derecho al aborto en Estados Unidos y planteó precisamente este hecho como reflejo de «la presión continua» de los católicos norteamericanos frente a la «aberración» del aborto. «Lo asombroso es que durante estos años se haya mantenido el aborto en Estados Unidos fruto de las presiones políticas sociales y políticas, teniendo en cuenta la solidez de esa sentencia», añadió, a la vez que elogió a quienes hoy abanderan la defensa de la vida, de quienes dijo, serán recordados como «aquellos que lucharon contra la esclavitud».