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40.000 personas viven sin hogar en España

Las entidades alertan de que ha aumentado un 10% en solo dos años.

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Vikingo –ese es su mote, en realidad se llama Víctor– tiene 43 años y es ex albañil. Si algún transeúnte del Parque de Eva Perón, en el barrio madrileño de Manuel Becerra, se detiene a observarlo, se sorprenderá de su continuo buen humor. «Si pierdo la sonrisa acabaré muerto», explica a quien se acerca a charlar con él. Y también que le encanta vestir con pitillos y afeitarse cada dos días. Ahora se plantea volver a ser feriante «porque yo otro año más en el parque no aguanto». Desde hace un año vive allí con su perra Hilda –antes pasó por el Parque Avenidas, en Guindalera– y recibe las cartas que le envía su sobrina desde Japón a la asociación Bokatas. La crió él porque «la hija de puta de mi hermana se metió en la droga y me la dejó en la puerta de mi casa». La misma que tuvo que abandonar ahogado por una hipoteca que antes sí le permitía hacer frente su trabajo como obrero de alturas. No vuelve al Pozo del Tío Raimundo porque «me da vergüenza que mi abuela me vea así». Ella asistió su parto en la misma chabola en la que nacieron su madre y sus tíos. Vikingó sí consiguió salir del círculo de la pobreza y como ha vuelto prefiere mantenerlo escondido.

Pertenece, como otras 40.000 personas más en España, a un colectivo «invisibilizado» para el resto de la sociedad, que tiene rostro fundamentalmente masculino y que ha experimentado un incremento del 10% respecto a 2016. Así lo expusieron ayer los responsables de la Campaña de las Personas Sin Hogar, promovida por Cáritas, la Federación de Asociaciones y Centro de Ayuda a Marginados (Faciam), la Xarxa de Atenciò a Personas Sense Llar de Barcelona (Xaapsll) y la Plataforma por la Exclusión residencial y a favor de las personas sin hogar de Bilbao (besteBI).

«Está habiendo un aumento tanto en los recuentos de calle como en las cifras que nos da el INE sobre utilización de los servicios para personas sin hogar, unas 18.000 al día, y hay un incremento del 10% respecto a 2016», apuntó el responsable de Cáritas de esta campaña, Enrique Domínguez. Las entidades quieren poner el acento este año en la realidad de las mujeres que viven en la calle, alrededor de un 16%, ya que «más de la mitad de ellas sufren todo tipo de violencia», apuntaron.

Precisaron, además, que no hay una foto fija de las personas sin hogar, que están durmiendo en la calle o bien en los albergues o centros de acogida. «Los jóvenes van en aumento, hay hombres y mujeres solicitantes de refugio y asilo, personas de edad avanzada. Además, venimos alertando de que hay familias enteras en la calle», subrayó por su parte la presidenta de Faciam, Rosalía Portela. Una de las principales reivindicaciones de las entidades es la creación de un parque de vivienda pública de alquiler social adecuado y acabar con los «miedos y estereotipos» hacia estas personas.

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