Los dos microchips que revolucionarán 2016

Intel y Nintendo quieren superar a sus competidores trabajando en microchips más potentes y de menor tamaño para situarse a la cabeza de sus respectivos sectores.

No ha pasado ni un mes desde que Apple presentara su nuevo modelo de iPhone y ya han comenzado los rumores sobre el siguiente. Y esta vez con fundamentos.

La historia lleva tiempo fraguándose. Por un lado se señala al movimiento de personal que desde la factoría Infineon, comprada por Intel en 2011, salió hacia California y China, a diferentes oficinas de Apple. Bernd Adler, director del departamento de radiofrecuencia; Carsten Janus Pedersen, experto en sistemas de software, Jing’en Chen, ingeniero de software wireless, Christian Mucke, vicepresidente de Infineon o Matthias Sauer, líder de ingeniería de sistemas para plataformas móviles, son algunos de los nombres que antes estaban relacionados con Intel y ahora son parte de la manzana. En total cerca de 20 expertos que Intel y Apple comparten, por decirlo de algún modo.

Por otra parte, está el deseo de Intel de subirse definitivamente a la plataforma de smartphones de alta calidad. El fabricante de microchips se sumó tarde a la revolución móvil y siempre ha estado a la sombra de Qualcomm. Es cierto que muchos de sus microprocesadores forman parte del sistema nervioso de smartphones de fabricación china, pero Intel ha decidido dar un salto de calidad y desplazar a Qualcomm como principal proveedor fabricando un nuevo microchip para el módem del iPhone 7. Y en ello estarían trabajando nada menos que 1.000 ingenieros. ¿Qué cambiaría este microchip? Primero, permitiría alcanzar velocidades de hasta 450 Mb/s, lo que lo haría un 50% más rápido que el iPhone 6S. Además tendría acceso a 29 bandas LTE, ésas que aparecen en la parte superior de la pantalla junto a 4G. Esta innovación, hasta ahora el máximo eran 23, lo convertiría en un smartphone casi global con capacidad para comunicarse en prácticamente cualquier frecuencia comercial y sería una piedra basal a la hora de brindar los antes mencionados 450Mb/s.

Pero no es la única diana a la que Intel apunta. El verdadero trofeo sería convertirse en los proveedores oficiales de circuitos integrados para Apple. Y esto lo lograría gracias a una cuestión de tamaño. Actualmente tanto Apple como Samsung realizan sus microchips con un proceso de 14 nanómetros (un nanómetro es la mil millonésima parte de un metro). Pero Intel está desarrollando uno de 10 nanómetros. En muchos aspectos, como mejor conectividad y menor consumo, la reducción en tamaño, y más en casi un 25%, permitiría disminuir hasta 4 veces el consumo general. De este modo es como se amplía el rendimiento de una batería, sin tocarla.

Pero no sólo eso, los microchips más pequeños, cuando «abren y cierran sus puertas», es decir, al realizar las operaciones lógicas, consumen menos energía por lo que les resulta más fácil ascender a nuevas frecuencias. Son más rápidos y gastan menos. Aunque también es cierto que a veces, al reducir el tamaño, también se pierde parte de la energía. Pero la tendencia a la minimización de los microchips es inevitable y eso permitirá colocar mejores tarjetas gráficas por ejemplo, sensores de cámaras, etc. Algo en lo que también estaría trabajando Apple, aprovechándose del «cerebro mejorado» que le daría Intel.

Por lo tanto, no es de extrañar que este pequeño paso amplíe la memoria, la cantidad de MP de la cámara y mejore notablemente el procesamiento de todas las aplicaciones y programas del nuevo iPhone 7, mucho más de lo que hemos visto hasta ahora. Intel se juega mucho con esto.

Al igual que Nintendo. Hasta ahora, el fabricante de consolas y juegos japonés contaba con microchips de IBM, pero éstos daban una respuesta muy pobre que no estaba acorde a lo que Nintendo buscaba para sus consolas. Más cuando en breve, se especula que a principios de 2016, lanzará una nueva bautizada, por ahora NX, con el objetivo de competir finalmente de tú a tú con Xbox One y Play Station 4. De hecho, su microchip sería más potente que el de sus rivales. Aparentemente, según han revelado medios como «The Wall Street Journal», los desarrolladores de juegos ya cuentan con un kit específico para poder probar juegos y aplicaciones y hacer uso de todas sus capacidades. Que serán, según se anticipa, bastante novedosas. Por lo que parece, la consola incluiría una unidad portátil que podría ser utilizada en conjunto o de modo separado. También podría volver a los antiguos cartuchos si se tiene en cuenta la solicitud de patente (US 2015/0231511 A1) que presentó para un nuevo formato de soporte. La ventaja que tendrá es mayor memoria y menor fragilidad. La nueva consola NX podría tener también nuevos botones en su mando, similares a las ruedas de los ratones de ordenador, que facilitaría la exploración de un menú extenso.

Algo que llegaría, por fin, después de mucho tiempo sería la capacidad de compartir los logros y trofeos alcanzados con otros jugadores. Y, a este respecto, también es interesante la filtración declarada por el periódico japonés «Nikkei», que asegura que la NX vendrá con Android incorporado. Esto no es ilógico. Muchos desarrolladores de juegos que no veían tentador formar parte del universo Wii pueden sentirse más tentados a llevar nuevos diseños a la NX. ¿O acaso será que el dispositivo portátil que tendrá la consola también podrá utilizarse como teléfono? Sería un ingreso interesante y desafiante para los fabricantes actuales contar con un smartphone cuya principal característica sea el juego. Habrá que esperar unos meses para saber qué tendremos. O pedirlo para Reyes.