¿Cómo afectará este frío a su estado de ánimo?

En 1984 el psiquiatra estadounidense Norman Rosenthal, utilizó por primera vez el término trastorno afectivo estacional (TAE) que describe un tipo de depresión con un patrón estacional, que por lo general ocurre durante el invierno. Y es que el clima del lugar en el que vivimos actúa sobre nuestro cuerpo y mente. Los meses calurosos se asocian a la felicidad, porque el sol, produce Vitamina D, y la falta de ella puede generar depresión. Además, la falta de horas de luz produce más cantidad de melatonina, por lo que nos podemos sentir más cansados y apáticos. Quizás sea esta la razón, por la que se suele decir que los habitantes de los países del norte de Europa tienen una personalidad más fría.