Diez claves para ahorrar en los libros de texto

La OCU ha elaborado una guía práctica para tratar de lograr un ahorro para las familias de cara al próximo curso

Mientras en junio los niños finalizan las clases, los padres comienzan a encargar los libros. La media del desembolso anual es de 215-230 euros por alumno.

Una vez acabado el curso escolar, llega el momento de prepararse para el inicio del próximo. El primer paso es la compra de los libros de texto, un material cuyo precio varía mucho en función de cómo y dónde se compren. Por ello, la Organización de Consumidores OCU ha elaborado una guía con diez claves para lograr ahorrar. La escolarización obligatoria implica un importante esfuerzo económico para las familias que, además de gastos opcionales como uniformes, cuota escolar, ruta o comedor, se ven obligadas a comprar cada año un conjunto de libros de texto establecido por el centro educativo. El desembolso anual en libros está entorno a los 215-230 euros por alumno, según datos de distintos estudios de OCU.

Para ello, el primer paso es obtener el listado de libros para el curso siguiente (normalmente se facilita en el colegio en el mes de junio). En caso de que obtengamos el listado a través de la web del centro debemos prestar atención a que corresponda al año escolar en cuestión, al curso del alumno y tener claras las asignaturas, principalmente en cursos donde el menor puede escoger entre diferentes materias optativas.

Además de datos como título del libro, autor o editorial, es fundamental tener claro el ISBN (del inglés, International Standard Book Number). Aunque algunos colegios no aportan el dato, contar con este identificador resulta esencial para facilitar la búsqueda y hacerla inequívoca, ya que la edición o proyecto educativo pueden variar.

Antes de comprar, el usuario puede plantearse alternativas como recurrir al préstamo de libros. Algunas comunidades autónomas cuentan con programas de gratuidad en los libros de texto mediante un sistema de préstamo. En otros casos, son los propios centros los que lo facilitan (recomendamos informarse acerca de préstamos y otras ayudas disponibles a través del AMPA del colegio). Otra vía para aprovecharse del préstamo sería utilizando bibliotecas públicas, opción muy factible para los libros de lectura, que a veces incrementan notablemente la factura.

Utilizar redes de amigos y familiares para dar una nueva vida, en los casos en que sea posible, a libros usados de hermanos mayores, primos, conocidos, etc. puede conllevar importantes ahorros.

Además de los libros de texto, OCU recomienda la reutilización de otros materiales complementarios (diccionarios, estuches, mochila, etc.) entre hermanos o de un año para otro, siempre y cuando se encuentren en buenas condiciones. Es importante inculcar a los menores la responsabilidad de cuidar los materiales para alargar su vida útil.

Otras alternativas a la compra de los libros, bien valoradas y cada vez más comunes en nuestro país, son el intercambio (in situ o a través de distintas plataformas online) o la compra de libros de segunda mano (a través de librerías físicas, particulares o plataformas online).

Si prefieras optar por la compra de libros nuevos, te recomendamos comparar distintos establecimientos (on y offline) antes de comprar. Esta forma puede conllevar en la práctica tener que reservarlos en lugares diferentes, ya que el comprador usualmente no tendrá información certera sobre el precio final en el momento de reservar. Tras comprobar los precios, los usuarios tienen todo el derecho a rechazar las reservas si comprueban que son más caras que otras.

Dependiendo del punto de venta donde el usuario realice la compra se ahorrará hasta un 25% en libros de texto, por eso es conveniente comparar. Según datos de OCU, los libros resultan más baratos en las grandes superficies (Alcampo, Carrefour, E.Leclerc o El Corte Inglés), seguidos de librerías online (Amazon, TusLibrosDeTexto, Aagapea o PopularLibros). Finalmente, las librerías tradicionales cuentan con los precios más desfavorables, pero a cambio ganan en la personalización de su atención.

Al comprar, es frecuente que los establecimientos cuenten con promociones aparentemente atractivas, pero es el usuario el que debe ir más allá y pararse a leer la información para comprender de manera completa las condiciones de la oferta y ver en qué medida puede resultarle rentable.

Otro consejo práctico, que en muchas ocasiones viene de los propios centros, consiste en no poner nombre ni forrar los libros hasta haber confirmado que los mismos son correctos con el profesor. Por ello, es importante guardar todos los tickets y justificantes de compra hasta el comienzo del curso escolar, con el fin de poder cambiar o devolver los libros si alguno de ellos resultara incorrecto.