Una semana de vacaciones por cada dos meses de clase

Cantabria aprueba que el curso se reparta en cinco periodos lectivos de 44 días para evitar que los trimestres sean «tan largos». La Consejería ha tomado la decisión sin consultar a los padres

Cantabria aprueba que el curso se reparta en cinco periodos lectivos de 44 días para evitar que los trimestres sean «tan largos». La Consejería ha tomado la decisión sin consultar a los padres

Los niños de Cantabria tendrán 175 días de clase, como hasta ahora, sólo que repartidos de otra manera diferente más parecida al reparto de vacaciones que hacen otros países europeos. Así, el nuevo calendario escolar que aprobó ayer la comunidad para el próximo curso escolar incluye una semana de vacaciones cada dos meses. Así, según explicó el consejero de Educación, Ramón Ruiz, el curso se repartirá en cinco periodos lectivos –el más corto de 31 días y el más largo de 44–, con el objetivo de que los «trimestres», no sean «tan largos».

Ruiz aseguró que la única diferencia con respecto al calendario anterior es que los días de vacaciones se van a fijar en noviembre, porque el resto –Navidad, Carnaval y Semana Santa– ya existían, y ha adelantado que la Consejería tiene previsto programar esos días actividades en los centros para facilitar la conciliación a los padres, de acuerdo con la información de Efe. Según incluye el calendario, facilitado por la Consejería, los alumnos y profesores cántabros tendrán, a partir del 8 de septiembre, un primer periodo de 35 días lectivos, tras el que habrá una semana de vacaciones –del 31 de octubre al 4 de noviembre–. El segundo periodo lectivo será de 33 días, tras el que habrá dos semanas sin clase del 26 de diciembre al 6 de enero (festivo), y el tercer periodo será de 32 días lectivos, con otra semana a continuación de vacaciones, del 23 al 28 de febrero. El cuarto periodo será el de menos días lectivos, en concreto 31, con otra semana a continuación de vacaciones entre el 17 y el 21 de abril, y el último y quinto periodo lectivo será el más largo, de 44 días, hasta finalizar el curso el 23 de junio.

El presidente del sindicato de profesores ANPE, Nicolás Fernández Guisado, aseguró ayer que a nivel legal, «no hay nada que objetar porque las comunidades autónomas tienen competencias para marcar su propio calendario escolar siempre que sea, como mínimo, de 175 días. Además, es bastante racional porque respeta los periodos vacacionales clásicos, como Navidad, Semana Santa y las vacaciones de verano, pero hay comunidades autónomas que no podrían aplicar ese calendario por sus peculiaridades climáticas». Sin embargo, Fernández Guisado cree que cuestiones como ésta «ahondan más en la desvertebración de nuestro sistema educativo. Puede que en el futuro nos encontremos con 17 calendarios escolares diferentes».

Los profesores no son los únicos que muestran su descontento ante la decisión, unánime, de la Consejería de Educación cántabra. «No nos han permitido, tan siquiera, valorar la propuesta porque no se ha consultado a las familias», afirma Leticia Cardenal, presidenta de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Cantabria. De acuerdo con Cardenal, «el consejero nos ha confirmado este nuevo calendario después de que la Junta de Personal filtrara su aprobación». La única justificación que les han dado es la de «motivos pedagógicos». «Nos preocupa mucho esa semana cada dos meses porque no sabemos si nos van a garantizar que los centros estarán abiertos para que los padres puedan conciliar». Es más, como explica la presidenta de la Federación, «también nos preocupan que los comedores escolares estén abiertos como en Navidad o Semana Santa».

«Las familias están revolucionadas después del anuncio. Nosotros hemos intentado trasladar nuestras propuestas al consejero, pero no se nos tiene en cuenta», insiste Cardenal. También recuerda que ya en este curso se han introducido cambios en los horarios de los más pequeños. «En septiembre y junio empiezan las clases antes y salen a las 12:30, una hora que tampoco ayuda a que los padres les recojan».