El derecho a la vida se estudiará en Valores Éticos

La materia que sustituye a Educación para la Ciudadanía en Secundaria también abordará los «peligros que encierran» la eutanasia y la clonación

«Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona». Así reza el artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Un pilar básico de la sociedad que los alumnos españoles trabajarán con la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce), que entra en vigor el próximo viernes 3 de enero, cuando se cumplen veinte días de su publicación en el Boletín Oficial del Estado –no cuentan los domingos y festivos–, aunque la reforma comenzará a implantase en el próximo curso 2014-2015 en Primaria y Formación Profesional Básica.

Así se recoge en el borrador del proyecto de real decreto por el que se establece el currículo básico de la Educación Primaria, Secundaria y de Bachillerato. La nueva asignatura de «Valores éticos», que sustituye a Educación para la Ciudadanía como alternativa a Religión, plantea para los alumnos de 4º de la ESO un bloque centrado en formar a los alumnos en «Los valores éticos, el Derecho y la Declaración Universal de los Derechos Humanos». Así, en una de las actividades sobre las que se evaluará a los estudiantes, propone a los alumnos disertar en pequeños grupos «acerca de la seguridad y la paz como un derecho fundamental» con el objetivo de apreciar «su importancia para el ejercicio del derecho a la vida y a la libertad, elaborando y expresando sus conclusiones».

Este ejercicio escolar se enmarca dentro de los objetivos de la nueva materia en este bloque, que pasan por abordar «la necesidad de las leyes jurídicas en el Estado, para garantizar el respeto de los derechos humanos», además de reflexionar en este caso sobre «algunos dilemas morales en los que existe un conflicto entre los deberes éticos, relativos a la conciencia de la persona y los deberes cívicos que le imponen las leyes jurídicas, especialmente los problemas de desobediencia civil y de objeción de conciencia, argumentando racionalmente sus opiniones».

De esta manera, la norma planteada por el ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, plantea un debate en el aula que ignoraba la asignatura socialista. De hecho, en este mismo bloque los estudiantes conocerán cómo diferentes organismos internacionales –desde la ONU a Greenpeace, pasando por Cruz Roja– trabajan para que los derechos humanos sean una realidad. En esta misma línea, se incluye como objetivo «describir la misión atribuida a las Fuerzas Armadas españolas y su relación con los compromisos que España tiene con los organismos internacionales».

En relación con la objeción de conciencia y el derecho a la vida, los alumnos de 4º de la ESO también estudiarán en otro bloque la «necesidad de hacer cumplir una ética deontológica a los científicos, los tecnólogos y otros profesionales». Este objetivos enlaza directamente con otro planteado en la misma asignatura en los cursos anteriores, en el que se busca que los adolescentes adquierar herramientas para «solucionar los dilemas morales que a veces se presentan, especialmente en el terreno de la medicina y la biotecnología». Para ello, los alumnos del Primer Ciclo de ESO tendrán que documentarse para conocer en qué consiste «la utilización de células madre, la clonación, la eutanasia y la eugenesia, entre otros, señalando algunos peligros que éstos encierran si se prescinde del respeto a los valores éticos». El borrador del anteproyecto propone debatir en el aula sobre la idea de «progreso» en la ciencia y su relación con «el respeto a la dignidad humana y su entorno». Desmarcándose del adoctrinamiento que siempre persiguió a la asignatura socialista, la nueva materia de la Lomce también persigue que los alumnos diferencien «entre la ética y la moral, en cuento a su origen y finalidad». A los alumnos también se les pedirá que sean capaces de destacar los problemas relativos a la intolerancia, la exclusión social, la discriminación de la mujer, la violencia machista, y la existencia de actitudes como la homofobia, el racismo, la xenofobia, y el acoso laboral y escolar, además de abordar hechos sociales negativos como el abuso de poder o la corrupción.

Resulta interesante ver cómo abordan tanto Ciudadanía como Valores Éticos un bloque didáctico común que aborda la Carta Magna. Así, la asignatura socialista se limita a plantear como objetivo «reconocer los principios democráticos y las instituciones fundamentales que establece la Constitución Española y los Estatutos de Autonomía y describir la organización, funciones y forma de elección de algunos órganos de gobierno municipales, autonómicos y estatales». Frente a ello, la Lomce va más allá del mero conocimiento de contenidos para proponer al alumno «conocer y valorar» la Constitución, así como «mostrar respeto» al principal marco de convivencia de nuestro país, «con el fin de asumir de forma consciente y responsable los principios de convivencia que deben regir en el Estado español». ¿Los medios para lograrlo? Una lectura explicativa, comentada y reflexiva de la Carta Magna.