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El Papa frente al antisemitismo: “Perseguir judíos no es humano ni cristiano”

El Pontífice lamenta las actitudes y persecuciones antisemitas y recuerda que ellos también son hermanos

El Papa Francisco aplaude a todos aquellos que arriesgaron sus vidas para proteger a los perseguidos

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Durante la celebración de la misa para la fiesta de la dedicación que se atribuye a la basílica de San Giovanni in Laterano en Roma, el Papa ha lamentado el resurgir de actitudes antisemitas, pues afirma que no son humanas ni cristianas: “Los judíos son hermanos nuestros y no se persiguen. ¿Entendido?", ha manifestado el Pontífice durante la audiencia general.

Por otro lado, ha aplaudido a quienes en "momentos feos y tiempos de persecución"ponen en marcha ejemplos de acogida con los que "arriesgan la cabeza".

Aludiendo al tema del semitismo, ha recordado que en el siglo pasado hubo muchas brutalidades contra el pueblo judío: "Todos estábamos convencidos de que eso ya se había acabado, pero hoy comienza a renacer aquí y allá la costumbre de perseguir a los judíos. Hermanos y hermanas, eso no es humano ni cristiano", ha añadido.

El motivo de que el Papa haga públicas estas reflexiones se debe a la polémica surgida en Italia tras las amenazas (más de 200 diarias) que ha recibido la senadora judía Liliana Segre, una de las últimas supervivientes del campo de concentración de Auschwitz que, a sus 89 años, irá acompañada de escoltas facilitadas por las autoridades italianas.

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Además, ha hecho un llamamiento para alcanzar una paz duradera en Burkina Faso, un país que, según ha denunciado, "sufre continuas violencias y donde recientemente se ha producido un atentado que costó la vida a casi cien personas". Por ello, ha llamado a instaurar un diálogo interreligioso para que se proteja a "los más vulnerables y se logre la concordia".

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Durante su catequesis, el Papa también ha elogiado "el valor cristiano de la hospitalidad"y ha puesto el ejemplo de Áquila y Priscila, pareja de esposos cristianos que acogieron en su casa al apóstol Pablo y por cuya protección expusieron sus propias vidas. Así, ha explicado que también hay en la actualidad numerosos ejemplos de esta acogida por parte de familias que "convierten"sus casas en una iglesia improvisada y ponen en peligro sus vidas para proteger a los perseguidos.