Delincuencia

La Guardia Civil detiene a un ladrón que escalaba fachadas de hoteles de Fuerteventura y robaba a los turistas mientras dormían

Aprovechaba que dormían con las ventanas de las terrazas abiertas, para llevarse dinero y otros objetos

Agente de la Guardia Civil
Agente de la Guardia CivilArchivo

La Guardia Civil de Fuerteventura ha detenido a una persona de 51 años, con antecedentes policiales por los mismos hechos, por la presunto autoría de nueve delitos de robo con escalo en un hotel de la zona sur de Fuerteventura. La investigación se inició por una denuncia presentada en el puesto de Morro Jable por un turista al que sustrajeron documentación y dinero mientras dormía con la ventana de su habitación abierta.

No se trataba de un hecho aislado ya que posteriormente se personaron hasta ocho afectados, denunciando hechos similares. El presunto autor accedía de madrugada a un conocido hotel de la zona sur de la isla de Fuerteventura y, tras verificar las terrazas cuyas puertas se encontraban abiertas, entraba en las habitaciones mediante el escalo hacia los referidos balcones; aprovechaba que los turistas dormían para sustraerles sobre todo el dinero en efectivo, aunque en alguna ocasión se apropió de prendas de vestir y aparatos electrónicos.

Estos hechos se intensificaron recientemente, concretamente en el último mes Debido a la ola de calor sufrida, una gran

cantidad de turistas dejaban las ventanas y puertas abiertas.

Con los datos iniciales obtenidos de las diferentes denuncias presentadas, la Guardia Civil inició una investigación basada en la realización de las diferentes inspecciones técnicos oculares, analizando el modus operandi y que los robos siempre sucedían en la misma zona del hotel. Finalmente, se pudo determinar la identidad del presunto autor de los hechos delictivos, conocido de las fuerzas de seguridad por haber sido detenido años atrás y haber ingresado en esa ocasión en un Centro Penitenciario. Con la detención de esta persona, se ha logrado esclarecer estos hechos delictivos que habían creado entre los turistas gran alarma social y gran preocupación entre los hoteleros por el daño a la imagen turística que se crea, así como a la sensación de inseguridad