Entrevista
Lucas Jiménez: “No es el cambio climático el que nos reduce el Trasvase, es Pedro Sánchez”
El presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura carga contra el "hachazo" al trasvase y asegura que "renunciar al agua excedentaria es un suicidio colectivo"
Lucas Jiménez Vidal (Sangonera La Seca, Murcia, 1958) es presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS) desde hace casi una década, el quinto en la historia de esta institución, que defiende los intereses hídricos del territorio. Jiménez es una de las voces más autorizadas de la Región para hablar de agua, en otras cosas, porque lleva toda la vida vinculado a las comunidades de regantes y al sector primario en general.
Conoce lo que pasa a pie de campo y habla sin tapujos y sin pelos en la lengua. Ante la encrucijada a la que se enfrenta la Región de Murcia, debido al recorte anunciado al trasvase Tajo-Segura, Jiménez ha iniciado una ofensiva para defender la pervivencia de esta infraestructura vital para el futuro y la prosperidad de la comunidad autónoma y del Levante en general. Una ofensiva judicial y en diferentes foros, que persiguen concienciar a la ciudadanía del despropósito de acabar con un acueducto que ha dado vida a la Región de Murcia durante 46 años.
No se cansa de repetir que el “hachazo” al Tajo-Segura es una decisión política, de la única promesa que parece que quiere cumplir Pedro Sánchez, como presidente del Gobierno. Parece un tipo serio pero, en cambio, es afable, atento y tiene también sentido del humor.
Este es el resultado de una charla de alto contenido político con LA RAZÓN.
Señor Jiménez. Lleva usted un tiempo anunciando que el Consejo Nacional del Agua se va a convocar este mes de diciembre y es ahí cuando se va a ejecutar el primer recorte al trasvase Tajo-Segura. ¿Lo mantiene?
Sí, va a ser convocado seguro, porque ya nos están enviando los primeros documentos, a falta de conocer la fecha. Lo que no puedo asegurar es que sea uno de los puntos, pero pinta que las amenazas que hace Emilio García-Page se van a cumplir, por lo que todo parece aventurar que así será.
Entonces el horizonte 2027 se va a adelantar. ¿Estamos preparados para la situación que viene?
Bueno, obviamente no. Tenga en cuenta que la mayor parte de las obras anunciadas durante la planificación, me refiero contempladas como importantes tanto para mejorar la consecución de objetivos medioambientales en la Cuenca del Tajo, como para aliviar los efectos del recorte en la Cuenca del Segura ni están, ni se les espera. Todas esas obras incluidas en el Real Decreto aprobatorio de los planes, como la depuración en las grandes ciudades ribereñas del Tajo para mejorar la calidad del agua, la modernización de regadío en el Alto Tajo por un volumen de prácticamente 1.100 millones de euros, más las inversiones en la conexión de Torrevieja con el postrasvase, que eran 220 millones de euros, más la ampliación de todas las desaladoras, incluidas las de la Mancomunidad, por un valor de aproximadamente 425 millones de euros, más 360 millones en plantas fotovoltaicas… Todas esas obras no están. No están y al 90% de ellas no se les espera tampoco. Por lo tanto, la escasa compensación que había prevista para ese recorte previsto en 2027, pues no existe. Es decir, nada de lo prometido está hecho.
Han presentado ustedes informes de prestigiosas consultoras en los que se recoge el impacto de ese “hachazo” al Tajo-Segura, tanto en el número de puesto de trabajo que se destruirían como en el número de hectáreas que se verían afectadas. ¿Por qué no tiene en cuenta esto el MITECO?
Pues no lo sabemos. La verdad es que solamente tiene una explicación. El MITECO, a través de la propia Confederación Gráfica del Segura, advirtió de los daños que se producirían en caso de que llegara ese recorte previsto para 2027. Pero el MITECO, la dirección política del MITECO, ha hecho caso omiso, puesto que había una orden directa de la entonces Ministra y hoy comisaria europea Teresa Ribera, de dañar la viabilidad futura del Trasvase. No es el cambio climático el que nos reduce el Trasvase, es el Presidente de la Nación, Pedro Sánchez y sus compromisos con Emiliano García-Page.
Y lo último son las aguas subterráneas. ¿Hay un empeño gubernamental en destruir la economía del Levante?
No lo sé, lo que sí es cierto es que detrás del Trasvase va el agua desalada. No hay conexiones para utilizar las concesiones de agua de Torrevieja y, si le añadimos el recorte del agua subterránea, está en juego una parte importantísima de la agricultura, el sector primario general, del Levante. Eso, no le quepa ninguna duda, va a afectar en una economía tan conectada como la moderna, va a afectar a todas las economías de estas regiones. Es un golpe que se puede antojar increíble. No entiendo qué puede estar pensando alguien para, desde la inconsciencia espero, afectar tan gravemente al sector primario levantino, pero bueno, todo parece indicar que así va a ser, que así lo pretenden. Y nosotros denunciaremos día sí y otro también esa posibilidad.
En la mesa de debate organizada por LA RAZÓN en Murcia, decía usted que “han calculado el punto exacto en el que saben que la agricultura está tocada de muerte”. ¿Son verdaderamente conscientes del daño que se haría a España con este ataque frontal al sector primario?
Yo creo que sí. Yo creo que es un riesgo político que están dispuestos a asumir. Creo que tienen clara la importancia del sector en esta Región y lo que reporta: cerca de 4.000 millones de euros al PIB nacional. Considero que les puede el fanatismo y les seduce el rédito político. Entienden que pueden obtener mucho más rédito político en Castilla-La Mancha con su candidato, Emiliano García-Page, de lo que puedan conseguir en estas regiones. Estoy convencido de que sí conocen los riesgos, porque se les ha dicho, por activa y por pasiva, ya que conocen la fuerza del sector aquí en el Levante. A la postre es una apuesta política y, bueno, asumen los riesgos que conlleva.
¿Qué papel está jugando el Partido Socialista en la Región de Murcia en esta cuestión? Lucas anunció dos desaladoras en Torrevieja y en Águilas, pero no sabemos nada ni de plazos, ni de con qué dinero se van a ejecutar…
Mire usted, producir menos agua desalada de lo ahora anunciado por el PSRM nos ha llevado 25 años. El recorte es para 2027. Con ese dato, yo creo que queda todo dicho. Y luego el precio y el coste de esas plantas. ¿Quién lo asume? Sin fondos de origen europeo, los usuarios, ganaderos y agricultores. Llegaría todo muy tarde. Que den la batalla, como han hecho siempre contra esa medida de recorte injusto, lo saben, y luego planificamos lo que haya de ocurrir a futuro. Pero el partido se juega ahora y el árbitro va a pitar el final en 2027. El resto es política ficción. Anoche mantuve una reunión con agricultores en Totana y algunos compañeros me expresaban sus temores en cuanto al futuro desalado que nos prometen. Les asusta el precio. Y yo le digo más, me asusta que la máquina se rompa -como ha ocurrido alguna vez con la desaladora de Águilas y ocurre ahora mismo con la de Valdelentisco- y no podamos auxiliar a los usuarios con aguas del Trasvase. Si la desalación será el futuro lejano, el futuro nos lo dirá, pero renunciar a un derecho como el del agua excedentaria del trasvase en la Cuenca más pobre de Europa es un suicidio colectivo. No podemos dar un paso atrás, y pido que se incorporen como siempre hicieron al movimiento de resistencia.
¿Cuál es el estado de ánimo entre los regantes murcianos ante este oscuro panorama?
Venimos de un año de normalidad hídrica y, todo parece indicar, que continuará en la demarcación del Trasvase. Continuará este presente año hidrológico. Eso hace que el regante considere que la alarma quizá sea desproporcionada. Añadamos la sensación de frustración que dejan los años de reivindicaciones y la apariencia de que nada cambia. Pero sí cambia, todo bajo nuestros pies de sector primario, cambia. Y cambia menos rápido, porque siguen existiendo organizaciones, entre las que se encuentra el SCRATS, que mantienen el pulso y el grado de denuncia -independientemente de las negociaciones que siempre están en nuestro ánimo-.
Ustedes aseguran que van a dar la batalla hasta el final. ¿Para cuándo una gran manifestación en Madrid?
Ya hemos tenido manifestaciones en Madrid. Tres, si mal no recuerdo. Y quizá haya que volver a manifestar, más pronto que tarde, nuestro malestar a las puertas del Ministerio responsable. Lo haremos, delo por seguro.
¿La solución a todo este despropósito es un Plan Nacional del Agua? ¿Temen que llegue el PP al Gobierno y las cosas se queden como están?
La solución a este disparate nacional es reconvertir la decisión en el siguiente ciclo de planificación. Sin más. Lo que la política ha destrozado, la política ha de recomponerlo. Nosotros no tememos a nada ni, lo hemos demostrado, a nadie. Creemos verdaderamente que nos asiste la razón y el derecho al agua excedentaria, como partícipes de un Estado que es quien detenta la posesión del agua. No sentaremos con el PP y con quien sea preciso para hablar de estos derechos y, no lo dude, seremos igual de firmes que lo somos ahora, que lo fuimos siempre.
¿Qué mensaje le gustaría mandar a los regantes ante esta coyuntura de dificultad?
‘Pie a pared’. Los conquistadores españoles quemaban sus naves para animar a sus soldados a acudir a la batalla. No tenían otra. Nosotros, agricultores, ganaderos, tenemos todo empeñado en ese sueño de practicar la preciosa profesión de alimentar. Haciendas y familias dependen de seguir defendiendo lo nuestro. No hay otra. Pie a pared y a seguir remando.