Testomonio directo: «Me despertó un golpe y entré en shock»

Estado en el que quedó el autobús
Estado en el que quedó el autobús

Bojana Stocjanovska viajaba en el autobús siniestrado ayer. Con el susto en el cuerpo y la voz agarrotada, atiende a LA RAZÓN desde el hospital donde se recupera de las heridas: «Me he lastimado en un brazo y tengo la cara llena de heridas». En el momento del accidente, la joven dormía. De repente, notó algo fuera de lo normal en el movimiento del vehículo. Todo pasó muy rápido. «Me despertó un movimiento brusco y, sin tiempo para pensar, llegó el accidente. Estaba muy asustada y en shock», añade.

Todos los estudiantes que se encontraban en el Hotel Corona pudieron contactar con sus familias. Desde la Cruz Roja les facilitaron cargadores de móvil para que pudieran avisar a su entorno. Pero en algunos casos, la diferencia horaria con sus países de origen provocó que algunos estudiantes sustituyeran la llamada por un simple «whatsapp». Fue el caso de un joven mexicano. «No quiero asustar más de la cuenta a mis padres», explicó.

La mayoría de los supervivientes hicieron piña entre ellos y fueron atendidos en grupo en una de las salas habilitadas. La cafetería del hotel les hacía llegar de tanto en tanto botellas de agua, cafés y snacks, que algunos consumían en un jardín contiguo. Allí salía cada cinco minutos un estudiante holandés para calmar los nervios con un cigarro. En una de las ocasiones le acompañó su compañero de viaje, un chico peruano con un pantalón que mostraba rastros de sangre. Pero muy pocos se prestaron a hablar con la prensa. Sólo pedían «intimidad» y «respeto». Los más afectados y los que requirieron medicación más fuerte fueron trasladados directamente a las habitaciones de hotel.

Algunos están ya preparados para ayudar a las familias de las víctimas. Varios de los estudiantes que resultaron ilesos o que fueron dados de alta de los hospitales ayudarán, de forma voluntaria, en la identificación de las trece víctimas, informa Efe. Según informó el conseller de Interior, Jordi Jané, se trata de 26 jóvenes que «o bien ya no han llegado a ser hospitalizados o bien ya se han dado de alta». Para la noche de ayer estaba previsto que se terminarán de realizar las autopsias. Después, vendrán las tareas de identificación de las víctimas.