Actualidad

El problema con las famosas dietas detox

Cada año, cuando pasan las fiestas navideñas, miramos hacia abajo con pánico para constatar que, una vez más, todo el turrón y el alcohol han ido a parar a nuestra barriga.

Cada año, cuando pasan las fiestas navideñas, miramos hacia abajo con pánico para constatar que, una vez más, todo el turrón y el alcohol han ido a parar a nuestra barriga. Además, mucha gente cree que el cuerpo acumula toxinas (algo científicamente imposible a no ser que haya una enfermedad muy grave) y emprende una dieta «detox» o de limpieza, usando jarabe de arce o zumos.

Todas estas dietas consisten en comer muy poco y, sobre todo, intentar eliminar el azúcar. Además de que no sirven para detoxificar nada, tampoco ayudan a perder peso. Cuando le das a tu cuerpo menos calorías de las que necesita, pero aún así sigues dándole azúcar, provocas picos de insulina que impiden que puedas quemar grasa. Muchas veces quienes hacen estas dietas tampoco hacen ejercicio.

En estas circunstancias tu cuerpo empieza a comerse a sí mismo, lo cual lleva a una pérdida de masa muscular, precisamente el tejido que no quieres perder, porque el músculo ayuda a quemar grasa. Al terminar la dieta y volver a comer como siempre recuperarás el peso perdido en forma de grasa, el temido «efecto yo-yo».

Es mucho más eficaz eliminar el azúcar y las bebidas azucaradas, y moverse más a diario.