«Si los hechos son de extrema gravedad, merecen un reproche en consecuencia»

El abogado de la familia de Yenny Rebollo, asesinada el 25 de mayo de 2013 por Juan Carlos Aguilar, cree que el acusado debería haber sido condenado a 20 años por cada uno de los asesinatos con alevosía y no a 19 como ha determinado la sentencia.

Jorge García Gasco, abogado de la familia de Yenny Rebollo, asesinada el 25 de mayo de 2013 por Juan Carlos Aguilar, 'el falso shaolín', cree que el acusado debería haber sido condenado a 20 años por cada uno de los asesinatos con alevosía de Yenny Rebollo y Ada Otuya, y no a 19 como ha determinado en su sentencia el magistrado-presidente del Tribunal del Jurado, Manuel Ayo. "Si dice que los hechos son de extrema gravedad, merecen un reproche en consecuencia", ha aseverado.

En declaraciones a Europa Press, García Gasco ha mostrado su "escrupuloso respeto"por la resolución judicial, pero ha considerado "contradictorio"que el juez justifique que condena a Aguilar a 19 años de prisión, en lugar de a 20, porque ha tenido en cuenta que carece de antecedentes penales y admitió los delitos, para, seguidamente, destacar que no ha habido arrepentimiento y que los crímenes fueron de "extraordinaria gravedad", cometidos con "una violencia inusual". "Si los hechos son extremadamente graves, requieren de una condena extremadamente grave, y el extremo del tipo penal del asesinato con alevosía es el de 20 años de cárcel", ha añadido.

Asimismo, ha recordado que el hecho de que Juan Carlos Aguilar admitiera los hechos delictivos, "no ha tenido ningún tipo de valor"en el proceso. "Solo hizo que el juicio fuera más corto, pero porque las acusaciones renunciamos a pruebas", ha señalado.

Ejemplarizante

El letrado, que todavía desconoce si recurrirá la resolución judicial, ha manifestado que 'el falso shaolín' no iba a cumplir más de 25 años, aunque fuera condenado a 20 años por cada crimen, pero las acusaciones pretendían "una condena un poco ejemplarizante por el tipo de delitos especiales que ha cometido, escabrosos, desagradables y con connotaciones sexuales".

Por ello, lamenta que el Tribunal, "al final, haya tenido esa especie de deferencia con el acusado, aunque sea solo"al rebajarle un año por cada uno de los asesinatos. "Yo creo que no tendría que haber habido esa contemplación y esa recompensa para con el acusado. Deberían haberle condenado a 20 años redondos", ha concluido.