Requisitos para tener una web en internet

Tener una web en Internet requiere de una serie de requisitos imprescindibles como el dominio o el hosting web SSD, herramientas fundamentales que dan a la página un nombre y un espacio en el que alojarse en la red; lo que le permite estar abierta al público.

Nombre de dominio

El primer paso, tras haber diseñado el portal, es disponer de un nombre de dominio, el cual se consigue en un registrador de dominios. Esta es la dirección que los internautas escribirán para acceder a la web. Generalmente se utilizan nombres comerciales o relacionados con la temática del portal, siempre que sean sencillos y fáciles de recordar para el resto de usuarios.

Alojamiento web

El siguiente paso, que es también un requisito primordial para tener una web, es la contratación del hosting. Es el servicio de alojamiento web, es decir, el espacio dónde ésta estará almacenada. Funciona mediante la conexión a grandes computadoras que constituyen el servidor y que ofrecen un espacio para almacenar todos los datos de la web. Cuando alguien entra un sitio web, está accediendo a su servidor y descargándose sus archivos. En el momento de su apertura a la red, una página suele ocupar un espacio mínimo porque tiene poco contenido; pero con el paso de los meses tendrá un mayor número de archivos que requerirán de más espacio.

El hosting es una parte del servidor web, que a su vez es un mega ordenador que abarca muchas posibilidades. Hay una amplia oferta dentro del sector, entre la que destacan los servidores Linux. Las diferencias entre unos y otros radican en muchos aspectos, aunque lo más relevante es la cantidad de gigas disponibles.  La mayoría de webs comparten hosting, debido a que no necesitan tanto espacio como para disponer de un espacio propio y exclusivo, y de esta manera se reducen los costes. La mejor opción es dejar esta función en manos de empresas especializadas que por un precio anual se encargan de esta tarea.

Múltiples funciones y labores de seguridad

El alojamiento web es el servicio completo que una empresa ofrece para un sitio web. Además de la función de hosting, incluye otros servicios como las cuentas de correo electrónico, accesos a través de formato FTP que permiten el almacenamiento y la descarga de ficheros o la posibilidad de crear un espacio para almacenar datos en la nube a través del propio servidor. La velocidad de carga es otro de los aspectos clave a la hora de elegir un servidor web. Las empresas que ofrecen servidores web están tendiendo hacia la búsqueda de códigos para conseguir una mejor optimización de la página web, siguiendo además criterios de posicionamiento del portal en los diferentes buscadores.

El servicio de alojamiento web también suele incluir la creación periódico de copias de seguridad y la gestión de cualquier incidencia técnica, bajo un soporte de veinticuatro horas al día durante todo el año. La labor se centra, asimismo, en el bloqueo de cualquier tipo de ataque que pueda dañar la web. El usuario, por tanto, solo tiene que preocuparse por la actualización de la página, ya que las tareas de seguridad se externalizan.