¿Se puede cargar un móvil enchufándolo a una manzana?

¿Realidad o ficción? Tener batería a todas horas se ha vuelto algo casi imprescindible para la mayoría de nosotros

Tener batería a todas horas se ha vuelto algo casi imprescindible para la mayoría de nosotros. De hecho, su duración es uno de los problemas más frecuentes que tienen los usuarios con sus dispositivos. Y no es de extrañar, pues este elemento es el que menos avances tecnológicos ha experimentado con respecto a otros componentes de los teléfonos. Hace cinco años, la autonomía del smartphone apenas duraba un día. Y, hoy, ocurre exactamente lo mismo. Salvo contadas excepciones, por supuesto. Es cierto que parece que no se ha avanzado mucho, pero la realidad es que un terminal actual consume hasta diez veces más energía que uno de hace una década. Así que, dado que el tamaño y la capacidad de estos accesorios es limitado, no queda más remedio que asumir sus recargar diarias.

Pero, claro, esto no siempre es posible. Y sólo falta que te urja especialmente, para que no encuentres ningún enchufe a mano. Esto fue lo que le pasó a un usuario de YouTube hace unos años y lo que le llevó a intentar recargar su terminal con una manzana o un melón. En el vídeo se observa cómo introduce el cargador en ambas piezas de fruta y, a continuación, su teléfono comienza a cargarse. Pero, ¿es cierto? Muchas veces se ha especulado con semejante posibilidad, pero nunca se ha llegado a demostrar al 100%.

¿Qué dice la ciencia en ese sentido? Sencillo: es prácticamente imposible que una manzana tenga la capacidad de recargar un móvil. No obstante, sí que hay algo de verdad en lo que vemos: es cierto que es posible obtener una pequeñísima cantidad de energía de los cítricos, aunque para ello sería necesario contar con dos clavos e introducirlos en el alimento. Esto es así porque, cuando los iones que entran en contacto con sus líquidos, los electrones que contiene empiezan moverse, generando una potencia. Sin embargo, esta tan sólo permitiría encender una bombilla durante pocos segundos. Lo que acaba con la teoría de cargar el smartphone con una fruta.