Grupo Ita crea una unidad especializada en el tratamiento de las adicciones a las nuevas tecnologías

La unidad se pone en marcha en el centro de Ita Moscatelar, en Madrid

Según los últimos estudios, el 21% de nuestros jóvenes hacen un uso abusivo de Internet y las redes sociales.
Según los últimos estudios, el 21% de nuestros jóvenes hacen un uso abusivo de Internet y las redes sociales.ITALa Razón

Pantallas. Vivimos en un mundo lleno de pantallas. Miramos películas y series y las ofertas en los supermercados en grandes televisores. No salimos de casa sin el teléfono asegurándonos que la batería no nos va a fallar. Ordenadores para conectarnos con el mundo y tabletas para desconectarnos por completo. Libros digitales. Nuestro día a día se podría resumir en las pantallas que hemos visto y mirado. Y son útiles y cómodas, eso casi nadie lo duda, el problema viene cuando la utilidad pasa a necesidad, y esta, a adicción. Una adicción que se hace muy patente entre los adolescentes.

Según los últimos estudios, el 21% de nuestros jóvenes hacen un uso abusivo de Internet y las redes sociales. Un dato preocupante. Pero, además, el 93,9% se conecta a internet sin ningún motivo, y solo el 2,9% lo hace para estudiar. Suma y sigue.

Estas frías cifras expresadas en tantos por ciento quizás no muestren la magnitud del problema. Vayamos con otra: desde 2018, solo en la Comunidad de Madrid, se han atendido a 211 jóvenes de entre 12 y 17 años por adicción a las nuevas tecnologías.

“Esta adicción, relativamente nueva, no deja de ser una adicción comportamental (como las compras compulsivas o el juego), que suele pasar desapercibida hasta que la conducta se agrava” afirma Cecilia Martínez, Directora de Comunicación del grupo.

El aumento de casos ha llevado al Grupo Ita a crear una nueva unidad especializada en estos trastornos para paliar el impacto que estas adicciones están teniendo en la sociedad.

La nueva unidad se encuentra ubicada en las instalaciones del centro de Ita Moscatelar, en Madrid, y está indicada para adolescentes con dificultades en el uso de las tecnologías: uso excesivo de éstas; desatención de otras áreas de su vida como la académica, laboral o social; alteración del comportamiento secundario al uso de tecnologías, como ansiedad o irritabilidad; o desmotivación, ausencia de un proyecto vital, sobreexposición a las redes sociales y sus riesgos. “El adolescente encuentra en las tecnologías una manera de escapar de aquello que le aflige, contribuyendo una realidad alternativa que le permite sobrevivir a sus circunstancias pero que no siempre resulta funcional y adaptativa” afirma Devi Uranga, directora de la unidad.

Instalaciones del centro de Ita Moscatelar, en Madrid.
Instalaciones del centro de Ita Moscatelar, en Madrid.ITALa Razón

Pero la pregunta clave que todos nos hacemos es ¿cuándo debemos preocuparnos? En este sentido, los expertos afirman que podemos hablar de que un adolescente sufre una adicción a las tecnologías cuando pasa más de 5 horas usando dispositivos móviles. Pero lo mejor es que, en caso que dudemos, debemos acudir a un especialista que es quién mejor nos podrá orientar. En Ita, el tratamiento en adicciones tecnológicas consta de una evaluación inicial, psicoterapia individual, terapia de grupo, asesoramiento familiar y grupo de familias.

Escuela de Desconect@, para no perder el curso

Conscientes de que el tratamiento de la adicción a las nuevas tecnologías puede llevar a los adolescentes a faltar a clase, Ita ha firmado un convenio de colaboración con la escuela de Desconect@, un programa de formación educativo con soporte terapéutico creado por Desconect@. Es la primera escuela con clases de máximo 4 alumnos que permite ofrecer formación académica de forma tutorizada e individualizada a alumnos de ESO y bachillerato, trabajando constantemente con profesores, psicólogos y psicopedagogos en el aula. “En Desconect@ trabajamos para formar y divulgar en el buen uso de las nuevas tecnologías. Lo que más nos preocupa es el hábito adquirido de estar con una pantalla”, explica Marc Massip, Director de Desconect@.

De este modo, todos los chicos y chicas que quieran seguir estudiando su curso académico de manera reglada, podrán hacerlo, a la vez que siguen su tratamiento.