Economía

Robótica

¿Deberían pagar impuestos los robots?

Su creciente uso en la economía global ha llevado a muchos expertos a contemplar esta posibilidad.

Coches Ford ensamblados en una fábrica de la India
Coches Ford ensamblados en una fábrica de la IndiaBABUREUTERS

De acuerdo con el último informe de la International Federation of Robotics (IFR), el uso de robots en la industria está en constante aumento: hemos pasado de 66 por cada 10.000 empleados en 2015 a 126 en la actualidad. Solo en Europa el uso de robots ha aumentado un 24% en 2021, lo que representa un nuevo récord. Solo la industria automotriz incrementó su demanda un 51%. ¿Sería lógico entonces pensar en un impuesto a los robots, teniendo en cuenta su creciente impacto en la economía?

Para ello lo adecuado sería comenzar por saber el impacto de un robot en el empleo. Un estudio realizado por Daron Acemoglu del MIT señala que entre 1990 y 2007, agregar un robot por cada 1000 trabajadores redujo la relación empleo-población en aproximadamente un 0,2%. Cada robot añadido reemplazó a unos 3,3 trabajadores, mientras que el aumento de los robots en el lugar de trabajo redujo los salarios en un 0,4 %.

El concepto del “impuesto robótico” ha sido discutido públicamente por científicos, analistas y hasta por Bill Gates (que está a favor). Dado que los robots pueden reemplazar puestos de trabajo, un impuesto sobre ellos daría a las empresas un incentivo para ayudar a retener a los trabajadores, al mismo tiempo que compensaría una caída en los impuestos sobre la nómina cuando se utilizan robots.

Para evaluar el impacto de una medida como esta, un nuevo estudio realizado por científicos del MIT analizó el impacto de los robots y la conclusión es que se debería incluir un impuesto.

“Nuestro hallazgo sugiere que los impuestos sobre los robots deberían ser bastante pequeños – explica el líder del estudio, Arnaud Costinot –. Aunque los robots tienen un efecto sobre la desigualdad de ingresos... aún conducen a impuestos óptimos”.

Específicamente, el estudio señala que un impuesto a los robots debería oscilar entre el 1 y el 3,7% de su valor. Pero hay más: el estudio contiene algunas conclusiones adicionales sobre la tecnología y las tendencias de ingresos. Aunque suene contraintuitivo la investigación concluye que después de que se agreguen muchos más robots a la economía, el impacto que cada robot adicional tiene en los salarios en realidad puede disminuir. Es decir, que los robots sean, en el futuro, cada vez menos determinantes en la fuerza laboral.