Ciencia y Tecnología

La voz de una campeona de robots de fútbol

Nerea de la Riva defiende desde Suecia la introducción de la robótica en el sistema educativo

La ingeniera electrónica Nerea de la Riva, de 25 años y natural de Alcalá de Henares (Madrid), tetracampeona del mundo de robots futbolistas, posa junto a la figura de un robot
La ingeniera electrónica Nerea de la Riva, de 25 años y natural de Alcalá de Henares (Madrid), tetracampeona del mundo de robots futbolistas, posa junto a la figura de un robotlarazon

La ingeniera electrónica Nerea de la Riva, tetracampeona del mundo de robots futbolistas, trabaja ahora en el área educativa de la empresa Arduino en Suecia y defiende la entrada de la robótica en las aulas: «Cuando a un niño le dices ‘vamos a hacer un robot’ tienes su interés».

Nerea de la Riva ha participado en la quinta edición del Festival de Tecnologías Creativas «Maker Faire Bilbao», celebrado este fin de semana en la capital vizcaína.

La ingeniera, de 25 años y natural de Alcalá de Henares (Madrid), ha explicado en este festival el trabajo que desarrolla desde hace tres años en la ciudad sueca de Malmoe, donde se encuentra uno de los centros de la compañía internacional Arduino.

En una entrevista con EFE, Nerea de la Riva detalla que actualmente se encuentra inmersa en un proyecto denominado «clases de tecnología creativa», que Arduino puso en marcha hace casi 4 años y que empezó en unos pocos colegios pero que ahora está implementado en 730 centros educativos, la mayoría en España.

La idea es facilitar un enfoque «mucho más práctico» a la clase de tecnología, «para que los profesores aprendan cosas nuevas y los alumnos se motiven un poco más creando cosas en vez de leer un libro».

Con este proyecto, en el que De la Riva trabaja integrada en un equipo de 15 personas, Arduino comercializa «una caja supergrande con un montón de materiales: maderas, cables, luces, motores... un poco de todo», con el que una clase entera puede trabajar durante seis meses.

En una plataforma en línea, los estudiantes disponen de unas instrucciones para hacer proyectos guiados con ese material. «Pasan un tiempo haciéndolos y aprendiendo conceptos nuevos y, cuando los acaban, hacen un proyecto que a ellos les gusta y luego hay un encuentro final de todos los colegios para enseñar lo que han hecho», expone De la Riva.

«Empezamos en Castilla-La Mancha con 25 centros. Luego llegamos a 150 colegios en Andalucía, casi 200 en Cataluña y otros 50 en Valencia. Va creciendo. También se ha hecho en Ecuador y en Suecia pero la mayoría de los 730 colegios son de España. Desde hace año y medio, al ser ya un producto que se puede comprar desde cualquier lado del mundo. lo están empleado en Italia, Vietnam, Estados Unidos, Japón...», relata.

Nerea de la Riva adquirió relevancia pública hace unos años tras ganar cuatro veces consecutivas, junto con su compañero Iván Gallego, el Campeonato Mundial de Fútbol de Robots reservado para jóvenes de hasta 19 años, una etapa que la ingeniera electrónica recuerda con alegría pese a que los inicios no fueron prometedores.

«Fuimos al primer campeonato en Alemania en 2006, pero nuestros robots no eran para nada de competición. Nos los destrozaron, quedamos fatal, los últimos. Tras mucho trabajo, el año siguiente quedamos cuartos. Fue todavía peor quedar a las puertas del podio. Más pique todavía», evoca.

Después llegaron las cuatro victorias seguidas en la Robocap, «la única vez que ha pasado en esa competición» (se juega con dos robots contra otros dos, con una pelota que emite luz infrarroja), recuerda Nerea de la Riva, que ahora forma parte de la organización del campeonato.

Los robots y la educación tecnológica se unen en la trayectoria de esta ingeniera electrónica, a la que le gusta «cacharrear» con todo desde que era niña y que destaca la importancia de que la robótica se enseñe en las aulas.

«Los sistemas robóticos integran un montón de disciplinas. Cuando montas un robot no haces una aplicación para un móvil desde un ordenador, estas aprendiendo de motores, mecánica, electrónica, programación.... Se aprende haciéndolos y se aprende de los fallos», resalta.

«Cuando le dices a un niño ‘vamos a construir un robot», inmediatamente generas un interés que con otras cosas es más complejo», subraya.

«Hoy en día -agrega- la educación compite contra un móvil que tienen unos videojuegos que hacen unos cosas que competir contra eso con un libro es muy complicado. Pero con la robótica consigues el interés de los niños, y eso es importante para poder sembrar algo en ellos».

Nerea de la Riva, que da clases de robótica en un colegio de Malmoe, fue artífice del primer Arduino Robot pensado para labores educativas, aunque los resultados no fueron finalmente los esperados y el producto está actualmente descatalogado.

«Quizás el fallo -indica- fue un poco pensar a lo grande. Hicimos un robot muy completo, muy chulo, pero quizás demasiado caro (los primeros se vendieron en 2013 en Estados Unidos por 275 dólares)».

«Al robot le pusimos sensores, motores, brújula, un altavoz, una pantalla a color... Le pusimos de todo pensando que la gente le iba a dar mucha utilidad. Pero en realidad cuando lo llevaron al mundo educativo se dieron cuenta de que necesitaban algo más simple y alternativas más baratas. Igual fue demasiado lo que quisimos implementar. Así se aprende», se consuela De la Riva.

La ingeniera, que no descarta volver a la robótica y que quiere volver a trabajar en España, está centrada ahora en afinar sus «clases de tecnología creativa». EFE